El vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional de Cambio Climático expresó hoy los cambios en la naturaleza se están convirtiendo en una amenaza para la producción nacional de alimentos.
El doctor Max Puig citó que entre los efectos de los cambios en el clima está el aumento de la temperatura que obligan a mayor uso de agua en las plantas entre ellos los cultivos para poder subsistir y producir los alimentos, pero ahora que hay menor pluviometría, lo que reduce la la producción.
Dijo que según los registros del Instituto Dominicano de Meteorología (Indomet) en nueve de las principales provincias productivas del país, entre ellas María Trinidad Sánchez y Montecristi, hay aumentos considerables de temperaturas.
Puig señaló que en segundo lugar las altas temperaturas también afectan los seres humanos ocasionando altos niveles de estrés y cansancio que pueden causar problemas en la salud de las personas.
Otro factor que ocasiona el calor es mayor consumo de energía en los hogares obligando a las personas a hacer mayor uso de los acondicionadores de aire en las viviendas, empresas, pero si hay menos lluvias se reduce la generación de electricidad.
El vicepresidente Consejo Nacional del Cambio Climático habló al ofrecer una conferencia magistral titulada “Agropecuaria cómo proteger ante la temporadas ciclónicas,” en el Ministerio de Agricultura, organizada por la Dirección General de Riesgos Agropecuarios, que preside Kohuris Henríquez Disla.
Medidas
El doctor Puig dijo que para reducir los daños en el clima y el cambio climático es necesario tomar medidas urgentes en primer lugar proteger los bosques, ríos y hacer uso racional de las aguas.
También es necesario implementar medidas gubernamentales para orientar la población entre ellos los productores nacionales para que planifiquen las proyecciones sustentadas en los pronósticos meteorológicos, ya que el último cuatrimestre del año se esperan que se reduzcan las lluvias y los embalses de las presas bajen de manera considerable.
En definitiva, señaló, que la agricultura está demandando cambio para proteger a los productores, asegurar las cosechas y sobre todo evitar la pérdida de dinero de los agricultores.







