Santo Domingo.- Con el inicio del año escolar regresan los libros, cuadernos, computadoras, loncheras y termos, lo que muchas veces trae un peso excesivo en las espalda de los niños que provocan dolor y hasta lesiones musculoesqueléticas.
Así lo aseguró el doctor Piero Perrone Mora, médico especialista en cirugía de columna, quien puntualiza que una carga excesiva puede provocar molestias inmediatas y, en algunos casos, favorecer lesiones musculoesqueléticas si no se toman medidas preventivas.
Los riesgos incluyen agrega el especialista, dolor de hombros, cuello o espalda, cansancio y sensación de pesadez, marcas en los hombros por las correas, inclinación hacia adelante y cambios en la forma de caminar.

“El niño, niña o adolescente que lleve una sobrecarga de peso en su espalda también corre el riesgo de tener dificultad para subir escaleras y riesgo de lesiones si el niño tropieza o se cae”, observa el especialista, que ofrece servicio en Spine Center, un centro especializado ubicado en el quinto piso de BlueMall, en la capital dominicana.
Perrone Mora, un cirujano de columna con formación en el país y el extranjero, aclara que las mochilas pesadas no causan escoliosis o deformidad estructural de la columna, suelen ser de origen genético o biológico, “lo que sí puede provocar ese peso excesivo son molestias temporales y posturas compensatorias”.
Peso adecuado y recomendaciones
El doctor Perrone Mora explica que la mochila cargada no debería superar el 10 por ciento del peso corporal en el niño y precisa que ese porcentaje es preventivo y conservador, no una frontera absoluta.
“La Academia Americana de Pediatría sugiere un rango entre el 10 y 20 por ciento del peso mientras que otras organizaciones hablan entre 10 y 15”, puntualizó Perrone Mora, quien es miembro de la Sociedad Dominicana de Ortopedia y la Sociedad Dominicana de Cirugía de Columna.
Recomendó a padres y tutores de menores en edad escolar pesar la mochila al inicio de clases, así como usar siempre las dos correas de la mochila, ajustadas para que la mochila quede cerca de la espalda del niño, niña o adolescente.

Asimismo, colocar los objetos pesados junto a la espalda, aprovechando los compartimentos; revisar el contenido semanalmente para retirar materiales innecesarios y coordinar con la escuela o colegio para reducir la carga diaria mediante casilleros, libros digitales o materiales duplicados.
“Que los padres o tutores consideren las mochilas con ruedas cuando la escuela lo permita y el trayecto sea adecuado”, puntualizó el doctor Perrone Mora, especialista en cirugía de columna graduado en la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM) con un magíster en traumatología y ortopedia del Hospital Universitario José María Cabral y Báez y la PUCMM más una sub-especialidad en Cirugía de columna en Caracas, Venezuela.
Señales de alerta
Ante cualquier señal de alerta, los padres deben reducir inmediatamente la carga si el niño se inclina demasiado hacia adelante o hacia un lado, tiene dificultad para ponerse o quitarse la mochila, presenta marcas profundas en los hombros, cambia la forma de caminar o tiene dolor, adormecimiento u hormigueo.
La prevención es una responsabilidad compartida entre padres, estudiantes y colegios -comenta- y recomienda que, ante dolor persistente o limitación de las actividades, los padres deben llevar a sus hijos al médico especialista para una evaluación.
“El mejor cuidado es la observación constante. No basta con pesar la mochila, hay que mirar cómo la lleva el niño y cómo responde su cuerpo. La prevención empieza en casa y se refuerza en la escuela”, exclamó el especialista, entrevistado en su consultorio en piso 5 de BlueMall, Santo Domingo.
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