El ministro de Relaciones Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, acusó este domingo a Alemania de iniciar una “guerra de verdad” contra Rusia, a raíz de la reacción de Berlín frente a la supuesta implicación de Moscú en un incidente con un dron ocurrido en agosto pasado en el aeropuerto de Leipzig.
“Leipzig, aeropuerto (…) Encontraron allí un dron. Dijeron que es ruso y nadie se molestó en investigar más. A grandes rasgos, esto es esencialmente el comienzo de una guerra de verdad”, dijo Lavrov, en declaraciones a la televisión rusa.
El canciller denunció que las autoridades alemanas decidieron cerrar el Consulado General ruso en Bonn y la Casa Rusa en Berlín, y anunció en represalia la clausura de todas las filiales del Instituto Goethe en Rusia.
“Recuerdo que antes del comienzo de la Segunda Guerra Mundial, mejor dicho, la Gran Guerra Patria, los alemanes cerraron las legaciones diplomáticas”, señaló, en una comparación histórica que sumó a la advertencia sobre los planes del canciller alemán, Friedrich Merz, de convertir a Alemania “de nuevo, en la primera potencia militar en Europa”.
“En esencia, viene a declararnos la guerra. No se han aprendido en absoluto las lecciones de la historia. Resulta que estas metástasis del nazismo están empezando a surgir. Esto es un fenómeno peligroso. Me parece que los dirigentes rusos sacarán sus propias conclusiones”, afirmó.
El Kremlin había respaldado esa postura un día antes: “Las acusaciones contra Rusia carecen por completo de fundamento. Rechazamos categóricamente estas acusaciones, las consideramos totalmente vacías y sin argumentos convincentes”, dijo el vocero presidencial, Dmitri Peskov, quien remarcó que Berlín no reaccionó de la misma manera cuando los responsables de la explosión en el gasoducto Nord Stream —supuestamente ucranianos— fueron descubiertos casi en el acto.
El 4 de agosto se había hallado en el aeropuerto de Leipzig un dron con carga explosiva, además de una supuesta colisión de un segundo dron contra un avión de carga de DHL; diez días después se encontró un tercer aparato junto con explosivos.
El lunes, el gobierno alemán responsabilizó a Rusia de ese “ataque híbrido” y anunció el cierre del consulado ruso en Bonn a partir del 18 de septiembre, además de la cancelación del contrato que permite el funcionamiento de la Casa Rusa en Berlín y la convocatoria del embajador ruso ante la cancillería alemana.
El presidente ruso, Vladímir Putin, había señalado que Alemania no presentó pruebas contra Moscú y vinculó las acusaciones de Berlín con la delicada situación política interna del país europeo, de cara a las elecciones del domingo.
La escalada verbal con Alemania se da mientras los enviados estadounidenses Jared Kushner y Steve Witkoff avanzan con un nuevo intento de destrabar la guerra entre Rusia y Ucrania. Ambos mantuvieron el domingo conversaciones con el presidente ucraniano, Volodimir Zelensky, en su primera visita a Kiev, un día después de reunirse con Vladímir Putin en Moscú.
Un funcionario de la Casa Blanca señaló que en ese encuentro “discutieron planes sustanciales para los próximos pasos, que se anunciarán en las próximas semanas”, mientras que el asesor del Kremlin, Yuri Ushakov, calificó la reunión de “extremadamente franca” y dijo que los estadounidenses “plantearon una serie de ideas sobre posibles vías hacia un acuerdo”, aunque remarcó que la parte rusa transmitió que Moscú está “segura” de poder alcanzar sus objetivos militares de ocupar el resto del este de Ucrania.
Rusia y Ucrania se comprometieron a no atacar sus respectivas capitales durante tres días alrededor de la visita, aunque los combates continuaron en el resto del frente: la fuerza aérea ucraniana informó que Rusia atacó durante la noche con 108 drones y misiles, mientras Moscú dijo haber derribado 258 drones ucranianos. Kiev reportó que los ataques rusos del sábado mataron a 10 personas en todo el país.
Trump había dicho el viernes que sus enviados llevaban una “propuesta” para poner fin a los combates, aunque los esfuerzos estadounidenses no lograron hasta ahora ningún avance concreto.





