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¿Cómo le fue a la ciencia en el Informe PISA 2025?

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Más de 760 000 estudiantes realizaron la prueba PISA de ciencias, matemáticas y lectura en 2025 en 91 países y economías. Este año, la evaluación internacional tuvo particular énfasis en ciencias

Con información de la OCDE y de COSCE

La última edición del Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos (PISA) refleja resultados preocupantes: el rendimiento académico ha seguido en descenso, con los promedios más bajos registrados hasta el momento en matemáticas y lectura.

El informe PISA 2025 es el mayor análisis realizado hasta la fecha, ya que contó con la participación de 760 000 estudiantes de 91 países y economías. Esta edición se centró en las ciencias, donde el rendimiento medio se estabilizó entre 2022 y 2025 en los países de la OCDE, tras la caída registrada entre 2009 y 2022, informó la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), autora del estudio.

Entre 2015 y 2025, en contraste con la tendencia generalizada, algunos sistemas educativos mejoraron su rendimiento. Los resultados en ciencias mejoraron en Lituania, la República Eslovaca, Turquía, la República Dominicana, Georgia, Macao (China), Montenegro, Qatar, Tailandia, los Emiratos Árabes Unidos y Uruguay.

En Turquía, la República Eslovaca, Montenegro, Qatar y los Emiratos Árabes Unidos, aumentó el porcentaje de estudiantes con alto desempeño y disminuyó el de alumnado con bajo rendimiento en ciencias.

La mayoría de las provincias y los municipios chinos participantes, además de Estonia, Japón, Corea, Singapur, Taipéi chino y el Reino Unido, se situaron entre los diez sistemas educativos con mejores resultados en ciencias, matemáticas y lectura.

En PISA 2025, los estudiantes obtuvieron una puntuación media de 482 puntos en ciencias en el conjunto de los países de la OCDE.

Los estudiantes que alcanzan esta puntuación media, describe el informe, se sitúan en un nivel de competencia que les permite utilizar ideas, evidencias y representaciones científicas para elaborar o evaluar explicaciones, modelos sencillos, investigaciones y conclusiones, siempre que cuenten con el apoyo adecuado.

Asimismo, son capaces de interpretar datos simples, identificar fortalezas, limitaciones o deficiencias en modelos e investigaciones, y seleccionar métodos o fuentes de evidencia apropiados. Pueden justificar sus decisiones utilizando evidencias pertinentes y criterios básicos para evaluar la credibilidad de las fuentes.

Los estudiantes de China (597 puntos) y Singapur (560 puntos) obtuvieron puntuaciones más altas en ciencias que los estudiantes de todos los demás países o economías participantes en PISA 2025.

En promedio, estos estudiantes son capaces de abordar ideas científicas más amplias y exigentes, así como investigaciones y fuentes de mayor complejidad.

Se espera de ellos no solo que interpreten o seleccionen evidencias, sino también que evalúen afirmaciones, identifiquen errores y describan deficiencias.

Las ciencias constituyeron el área principal de evaluación en PISA 2025; no obstante, el rendimiento en matemáticas y lectura aporta un contexto adicional importante para comparar los sistemas educativos en las áreas fundamentales, señala la organización, observa el comunicado.

En matemáticas, los estudiantes obtuvieron una media de 463 puntos en el conjunto de los países de la OCDE. En China, los estudiantes  lograron el mejor desempeño en matemáticas (612 puntos), seguidos por los estudiantes de Singapur, que obtuvieron la segunda puntuación más alta (563 puntos).

En lectura, el orden se invierte en el caso de los estudiantes de Singapur, quienes registraron el rendimiento medio más elevado (535 puntos), seguidos por los de China (527 puntos).

En general, entre 2015 y 2025, la puntuación media en lectura disminuyó 28 puntos en los países de la OCDE, lo que equivale a un año y medio de aprendizaje aproximadamente.

La puntuación en matemáticas cayó 22 puntos, lo que representa algo más de un año de aprendizaje. Entre los participantes no pertenecientes a la OCDE, durante ese mismo período, la puntuación en lectura cayó 16 puntos y la puntuación en matemáticas, 8 puntos.

El informe describe que el contexto socioeconómico es un factor importante a la hora de prever el rendimiento.

“En los países de la OCDE, los estudiantes favorecidos obtuvieron 85 puntos más en ciencias que los alumnos desfavorecidos. Las diferencias se redujeron entre 2022 y 2025, pero fundamentalmente debido a que los estudiantes favorecidos obtuvieron un rendimiento peor, y no a una mejora entre los alumnos desfavorecidos”.

«El informe PISA 2025 muestra que es urgente revertir la disminución del rendimiento académico. Los mejores sistemas educativos se centran en una menor cantidad de áreas con una mayor profundidad, invierten en los docentes, involucran a los padres y ofrecen apoyo específico a los estudiantes y las escuelas que más lo necesitan», aseguró Mathias Cormann, secretario general de la OCDE.

El impacto de la Inteligencia Artificial

“El informe PISA 2025 también muestra que, si se recurre a la inteligencia artificial y a las herramientas digitales, es necesario usarlas con cuidado, para fines claramente definidos y de forma moderada. Los estudiantes tienden a obtener resultados inferiores cuando este uso es excesivo o cuando los dispositivos se utilizan por placer en la escuela”, advierte el estudio.

Las distracciones digitales también afectan a la clase en general. Más de uno de cada cuatro estudiantes afirmaron que sus compañeros se distraían con los dispositivos digitales en la mayoría de las clases de ciencias o en todas ellas.

Los estudiantes con compañeros sujetos a estas distracciones obtuvieron peores resultados y se sintieron menos implicados en el aprendizaje y menos conectados con su escuela.

Los estudiantes que afirmaron no haber utilizado IA para las tareas de redacción obtuvieron mejores resultados que aquellos que sí lo hicieron.

Sin embargo, entre los usuarios habituales de la IA, los estudiantes que la utilizaron como ayuda para aprender y a los que se les enseñó a evaluar la calidad de la información generada por IA mostraron un rendimiento superior que aquellos que no recibieron esas orientaciones.

La nueva evaluación sobre el aprendizaje en el mundo digitalizado del informe PISA ofrece datos novedosos sobre el grado de preparación de los estudiantes para trabajar con herramientas digitales y dividir problemas complejos en pequeñas tareas más fáciles de solucionar.

En los países de la OCDE, casi dos tercios de los estudiantes alcanzaron el nivel de competencia pertinente en la resolución de problemas mediante herramientas digitales. No obstante, solo la mitad llegaron a este nivel y demostraron al mismo tiempo una competencia básica en ciencias, lectura y matemáticas.

Por lo tanto, existen dos aspectos imprescindibles: unas bases sólidas en las materias esenciales y la capacidad de aplicar los conocimientos a la hora de resolver problemas con herramientas digitales, reseña el comunicado.

«La tecnología y la IA pueden reforzar el aprendizaje y contribuir a la preparación de los jóvenes para el futuro, pero solo si se utilizan con criterio, y no en detrimento de la atención, el esfuerzo y la comprensión», dijo el secretario general de la OCDE.

Se conoció que en 2027, habrá nuevos análisis del informe PISA con la publicación de los resultados de la evaluación de las lenguas extranjeras en abril, seguidos de los resultados y los análisis completos sobre el aprendizaje en el mundo digitalizado, que se publicarán en mayo.

Ver resumen del informe PISA 2025 

Recomendaciones desde la ciencia española

De manera previa al lanzamiento del informe PISA 2025, y con base en el informe PISA 2023, la Confederación de Sociedades Científicas de España (COSCE) presentó un estudio que propone prevenir la repetición, reforzar al profesorado y personalizar el apoyo al alumnado como claves para la mejora de sistema educativo español.

Como novedad, el enfoque del informe se aleja de la habitual comparativa entre países o comunidades autónomas en los resultados de PISA para centrarse en un análisis detallado de las tres competencias básicas (lingüística, científica y matemática), con un doble objetivo: formular un diagnóstico y promover acciones encaminadas a mejorar el sistema educativo, de manera que contribuya a la consolidación del Sistema Español de Ciencia, Tecnología e Innovación, señala el comunicado de COSCE.

Perla Wahnón, presidenta de COSCE, destaca la importancia de este análisis, que ayuda a mostrar las fortalezas y debilidades del sistema educativo español teniendo en cuenta el contexto de alumnos y familias, las condiciones del profesorado y las políticas educativas.

“Desde COSCE queremos presentar este diagnóstico a la sociedad, que debe asumir un papel protagonista en el sistema educativo como herramienta para lograr una ciudadanía científicamente formada y por lo tanto autónoma y crítica”, afirma.

Contribuir al diseño de acciones y huir del cortoplacismo en el análisis

COSCE aporta con este estudio, elaborado durante dos años por un equipo de diez expertos y coordinado por los vocales de las áreas I y II de COSCE Rut Jiménez-Liso y Francisco Marcellán, las claves para orientar a través de esta herramienta internacional la mejora del sistema educativo español.

Rut Jiménez-Liso, catedrática de Didáctica de las Ciencias Experimentales en la Universidad de Almería, señala que el objetivo de este informe es “contribuir al diseño de acciones sobre el alumnado que favorezcan la mejora de los resultados a través de tres vías: el profesorado, las instituciones educativas y las Administraciones Públicas”.

Francisco Marcellán, catedrático emérito de Matemática Aplicada de la Universidad Carlos III de Madrid, añade que el informe pretende “contrarrestar en lo posible la visión cortoplacista que tiene lugar cuando se divulgan las conclusiones del informe PISA y trabajar en cambio en vías de mejora”. Para ello, el informe incorpora datos nacionales desagregados facilitados por el Instituto Nacional de Evaluación Educativa (INEE).

Diez claves del Informe COSCE sobre los resultados de PISA

1. Más allá de las comparativas entre países y comunidades autónomas

El informe hace hincapié en ir más allá de las comparativas simplistas y utiliza el informe PISA como una herramienta de diagnóstico y mejora, señalando que debe ser “una lectura para actuar y no para clasificar”.

2. PISA mide la capacidad de aplicar lo aprendido, no de memorizar contenidos

COSCE recuerda que el informe PISA evalúa al alumnado buscando “comprobar si los estudiantes saben razonar, formular, interpretar y aplicar conocimientos y destrezas a contextos de la vida real” y no su capacidad de memorizar contenidos, de modo que resulta muy útil para “interpretar tendencias, contextos y desigualdades”, más allá de la posición en un ranking.

Como ejemplo de la importancia de contextualizar los resultados, el informe recuerda que en PISA 2022, con las matemáticas como dominio principal, España descendió 11 puntos respecto a 2012, mientras que el promedio de la OCDE cayó 22. No obstante, las interpretaciones generalizadas fueron de “fracaso” del sistema educativo español.

3. La comprensión lectora, el bienestar escolar y el enfoque competencial, factores decisivos

Por lo que respecta a la competencia lectora, el informe señala que “el mejor rendimiento se asocia con un entorno escolar en el que el alumnado percibe interés, ayuda y refuerzo docente”, mientras que “la baja tolerancia al error y la frustración” se relacionan con peores resultados. El estudio destaca también la importancia del enfoque competencial en el aprendizaje, que significa “movilizar saberes”.

El estudio señala además que “la formación familiar pesa más que la simple disponibilidad de libros en casa”, y advierte además de que las tareas fuera del aula pueden amplificar desigualdades.

4. PISA en los medios: mucho foco en la comparación y poca atención al aula y al profesorado

El informe señala que el análisis mediático de los informes PISA es “más negativo que matizado” y está muy condicionado por la política y el territorio. “En el debate predominan expertos y representantes políticos”, mientras que el profesorado y alumnado apenas aparecen y se presta poca atención “a los procesos de aula, las buenas prácticas y los factores de mejora”.

5. Repetir curso penaliza más el rendimiento que el origen, el género o el tipo de centro

El informe señala que la repetición de curso domina sobre las demás variables en los resultados del alumnado, y advierte que los estudiantes españoles repiten casi 2,5 veces más que la media de la OCDE. Así, el 21,7 % del alumnado español participante había repetido al menos una vez, frente al 8,9 % de la OCDE. El informe destaca que “en todos los niveles de ISEC, repetir se asocia con grandes caídas de rendimiento; incluso el alumnado más favorecido que ha repetido presenta una diferencia significativa de 32 puntos por debajo del alumnado más desfavorecido que nunca ha repetido”.

6. Interpretar datos y situaciones reales para una enseñanza de calidad

El estudio analiza la visión del alumnado sobre la enseñanza, con las tareas algorítmicas como las más frecuentes, y apunta que la calidad percibida crece con “tareas auténticas”, como la interpretación de soluciones matemáticas en contextos reales, la identificación de los aspectos matemáticos de problemas reales y la evaluación de patrones en datos.

7. El apoyo docente y la atención individualizada, fundamentales en la calidad percibida

El informe señala además que la percepción de calidad por parte de los alumnos aumenta cuando el profesorado “muestra interés por cada estudiante, ofrece ayuda adicional y continúa explicando hasta que todos comprenden”. “La inclusión, adaptación y comprensión conceptual aportan más a la calidad percibida que una enseñanza centrada exclusivamente en memorizar reglas o repetir procedimientos”.

8. Docentes: más formación especializada, mejores condiciones y una carrera profesional

El informe advierte sobre la escasez de titulados en matemáticas que imparten esta asignatura (en Cataluña, solo el 30 % del profesorado de esta materia en secundaria tenía Matemáticas como titulación de origen). Para atajar este problema, el informe propone reforzar la formación matemática y didáctica, ampliar las plazas presenciales del Máster de Profesorado, homologar el acceso y crear una carrera profesional con incentivos.

“En la enseñanza pública se necesitan alrededor de 30 años de servicio para alcanzar el máximo retributivo, frente a una progresión mucho más rápida en perfiles tecnológicos”, apunta el estudio.

9. Lecciones internacionales: autonomía, equidad y apoyo personalizado

El informe señala como buenas prácticas de otros países la autonomía con una base común, la vocación de equidad, la escolarización de proximidad, el predominio de la red pública, la gratuidad en materiales y comidas para reducir las diferencias de origen, los grupos reducidos y una evaluación más orientada al aprendizaje y al feedback que a la sanción temprana.

Además, el informe hace hincapié en la capacitación profesional, que sirve de base para esta autonomía: una formación docente amplia, completada con prácticas o un periodo tutorizado y una formación continua fuertemente arraigada.

10. Prevenir la repetición, reforzar al profesorado y personalizar el apoyo al alumnado

El informe señala como buena práctica de países punteros la prevención de la repetición a través de apoyo pedagógico y psicológico, tutorías y planes individuales, con especial acento en el alumnado migrante. “La atención a la diversidad requiere inversión estructural. España puede trasladar esa lógica preventiva al aula: detectar dificultades antes, reforzar al profesorado y sostener apoyos especializados”, señala el informe.

Informe completo: https://cosce.org/wp-content/uploads/2026/09/Informe-PISA_COSCE.pdf

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