
Ante los cuadros virales, Panamá mantiene 325 mil dosis de influenza, que de manera gratuita mantiene el Ministerio de Salud y la Caja de Seguro Social (CSS).
La enfermera epidemióloga del Programa Ampliado de Inmunización (PAI) del Minsa, Dalys Pinto, instó a la población a aprovechar esta oportunidad, considerando que la vacuna es gratuita y está disponible.
“Lo más importante ahorita mismo es colocarse la vacuna de influenza”, enfatizó Pinto, quien recordó que la vacuna es estacional y que las dosis disponibles corresponden a la temporada vigente.
El Minsa hace especial énfasis en la vacunación de los niños de 6 a 11 meses, quienes requieren dos dosis de influenza para alcanzar una adecuada protección inicial. Posteriormente, los niños deben recibir una dosis anual, según el esquema establecido.
También se recomienda la vacunación a personas mayores de 60 años, pacientes con enfermedades crónicas y embarazadas, grupos que pueden presentar mayor riesgo de complicaciones por enfermedades respiratorias.

Pinto recordó que las embarazadas pueden vacunarse contra la influenza desde el momento en que conocen su embarazo y que, aunque lleven su control prenatal en instalaciones privadas, pueden acudir gratuitamente a los centros de vacunación del Minsa y la CSS, presentando su tarjeta.
En cuanto al Virus Sincitial Respiratorio, se reporta la aplicación de 21 mil 350 dosis, equivalente a una cobertura del 61 % de las embarazadas.
La recomendación es que las embarazadas, a partir de las 30 semanas de gestación, acudan a las instalaciones de salud para recibir esta vacuna y favorecer la transferencia de anticuerpos al bebé durante los primeros meses de vida.
Además, el Minsa mantiene una estrategia complementaria con anticuerpo monoclonal para los recién nacidos, particularmente cuando la madre no recibió la vacuna o no se cumplió el tiempo necesario para la adecuada transferencia de anticuerpos.
Pinto también destacó la importancia de la vacunación contra la tosferina durante el embarazo y de la protección de las personas que convivirán con el recién nacido, como el padre, abuelos y otros familiares cercanos.

Por otra, parte, entre el 5% y el 10% de las consultas de urgencias en el sistema público de salud en Panamá corresponde a cuadros gastrointestinales.
Los episodios pueden causar vómitos, diarrea y dolor abdominales, indicó el coordinador nacional de Emergencias del Ministerio de Salud (Minsa), Vicente Oliver Paredes.
Evitar la deshidratación y buscar atención médica cuando los síntomas persisten o afectan el estado general de la persona, es la recomendación central de las autoridades.
Aunado a esto, indican que el lavado de manos, el cuidado de los alimentos y la consulta oportuna reducen el riesgo de complicaciones.
El Minsa alertó que el consumo de alimentos en la calle puede exponer a las personas a bacterias, virus, hongos y parásitos capaces de provocar gastroenteritis y otras enfermedades del aparato digestivo.

Por esa razón, la institución pidió revisar las condiciones de higiene de los establecimientos antes de consumir alimentos.
También recomendó comprobar que quienes los preparan o manipulan tengan su carné de salud vigente.
La gastroenteritis consiste en una inflamación del revestimiento del estómago y los intestinos. En general, este cuadro puede tener origen viral o bacteriano.
Paredes explicó que el organismo dispone de mecanismos que ayudan a enfrentar los microorganismos que ingresan al cuerpo. Entre ellos mencionó la saliva y el ácido del estómago.
Estas defensas pueden limitar la acción de agentes infecciosos. Cuando resultan insuficientes, pueden aparecer infecciones y trastornos gastrointestinales.

El funcionario advirtió que los síntomas más frecuentes incluyen vómitos, diarrea y dolor abdominal. La evolución de cada caso puede requerir una evaluación profesional.
Ante un cuadro gastrointestinal, uno de los objetivos de la atención consiste en reponer los líquidos y electrolitos que el cuerpo pierde, señaló el coordinador nacional de Emergencias del Minsa.







