Más de seis mil personas se dieron cita en la Gran Arena del Cibao para disfrutar del primer concierto de Rawayana en Santiago, una noche cargada de música, baile y mucha energía.
La agrupación venezolana conquistó al público desde su llegada al escenario, donde Beto Montenegro se presentó con un estilo relajado, los pies descalzos y una energía que mantuvo conectados a los asistentes durante todo el espectáculo.
“Feriado”, “Tocotocoto”, “Veneka” y otros de sus éxitos hicieron bailar y corear al público de principio a fin, mientras Montenegro convirtió el concierto en una gran fiesta junto a sus seguidores.
Uno de los momentos más especiales de la noche ocurrió cuando Beto Montenegro invitó a sus hijos al escenario para bailar “Cimarrón”. Los pequeños se robaron las miradas y recibieron el cariño de un público que también mostró su orgullo por Venezuela al vestir con los colores de la bandera y portar el nombre del país.
Así transcurrió la primera de dos grandes noches de Rawayana en Santiago, República Dominicana: una celebración musical que reunió a más de seis mil personas en la Gran Arena del Cibao.







