Santo Domingo.– Las empleadas domésticas pueden optar por una visa de no inmigrante B1 para viajar temporalmente a Estados Unidos, acompañando a sus empleadores, siempre que cumplan con una serie de requisitos y puedan demostrar la relación laboral existente.
La abogada Perla Abreu explicó que este tipo de solicitud puede ser realizada por una persona que posea una visa estadounidense de no inmigrante de 10 años o por un ciudadano de Estados Unidos que resida fuera de ese país, por ejemplo, en República Dominicana, siempre que pueda demostrarlo.
Indicó que el empleado doméstico debe tener más de un año trabajando con el empleador, relación que también debe ser comprobable.
Abreu precisó que un residente permanente de Estados Unidos no puede realizar esta solicitud, debido a que se supone que debe residir dentro del territorio estadounidense.
Visa requiere contrato específico
La especialista explicó que la solicitud debe incluir el formulario DS-160 y un contrato laboral específico para empleados domésticos.
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Aclaró que este contrato no es elaborado libremente por un abogado o notario dominicano, sino que debe descargarse desde la página de la embajada y completarse conforme al formato establecido.
La abogada señaló que la relación laboral puede demostrarse mediante pagos bancarios y también por las respuestas que ofrezca la empleada durante el proceso de entrevista.
Explicó que, si la trabajadora está encargada del cuidado de niños, debe conocer detalles básicos de la familia y de las funciones que realiza, debido a que las autoridades pueden hacer preguntas específicas para verificar la autenticidad de la relación laboral.
Visa puede ser de una o múltiples entradas
Abreu indicó que este tipo de visa puede ser otorgada para una sola entrada o para múltiples entradas, dependiendo de la decisión consular.
También señaló que su vigencia puede variar entre tres meses, seis meses, cinco años o hasta diez años, y que incluye una anotación que establece que la trabajadora viajará acompañando a la familia empleadora.
La abogada advirtió que la responsabilidad sobre el uso correcto de la visa y el retorno de la empleada al país recae en los empleadores.
Asimismo, explicó que el comportamiento migratorio del empleador también puede ser evaluado durante el proceso. Señaló que estadías prolongadas en Estados Unidos podrían afectar tanto la solicitud de la empleada como la visa del empleador.
Citas se están otorgando para finales de 2026 e inicios de 2027
Sobre los tiempos de espera, Abreu afirmó que las citas para visas de empleadas domésticas se están programando aproximadamente entre diciembre de 2026 y enero de 2027.
Durante su participación también respondió preguntas relacionadas con peticiones de residencia, procesos administrativos, rechazos de visas y el uso adecuado de visas de paseo.
En uno de los casos, explicó que una petición de residencia presentada por un ciudadano estadounidense a favor de su cónyuge puede tardar aproximadamente entre dos años y dos años y medio, siempre que la intención sea residir en Estados Unidos.
Abreu recomendó, además, que las solicitudes de visa sean completadas con información verdadera y coherente, al advertir que inconsistencias o datos falsos dentro del formulario DS-160 pueden afectar el resultado del proceso.
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