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Diez aeropuertos cubanos mantienen aviso de combustible no disponible hasta el 1 de noviembre

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Diez aeropuertos cubanos mantienen avisos oficiales de indisponibilidad de combustible Jet A-1 hasta las 04:00 UTC del 1 de noviembre de 2026, según el listado de NOTAM vigentes de la Empresa Cubana de Navegación Aérea (ECNA), comprobado este 11 de octubre. La restricción prolonga una crisis de abastecimiento que afecta a la aviación comercial desde febrero y ha obligado a numerosas aerolíneas internacionales a suspender, reducir o modificar sus operaciones hacia la isla.

Los avisos A3459 a A3468/26, disponibles en el sistema oficial de información aeronáutica cubano, incluyen la advertencia «JET A1 FUEL NOT AVBL», que significa que el combustible Jet A-1 no está disponible para repostaje.

Los diez NOTAM entraron en vigor el 30 de septiembre, entre las 00:31 y las 00:34 UTC, y sustituyen a la serie anterior A3054 a A3063/26, cuyo vencimiento estaba previsto para el 1 de octubre. Los nuevos documentos extienden la restricción durante todo octubre.

Los diez aeropuertos cubanos afectados

La falta de disponibilidad de combustible de aviación comprende las siguientes terminales:

  • La Habana: Aeropuerto Internacional José Martí (MUHA), NOTAM A3459/26.
  • Varadero: Aeropuerto Internacional Juan Gualberto Gómez (MUVR), NOTAM A3460/26.
  • Cienfuegos: Aeropuerto Jaime González (MUCF), NOTAM A3461/26.
  • Santa Clara: Aeropuerto Internacional Abel Santamaría (MUSC), NOTAM A3462/26.
  • Camagüey: Aeropuerto Internacional Ignacio Agramonte (MUCM), NOTAM A3463/26.
  • Cayo Coco: Aeropuerto Internacional Jardines del Rey (MUCC), NOTAM A3464/26.
  • Holguín: Aeropuerto Internacional Frank País (MUHG), NOTAM A3465/26.
  • Santiago de Cuba: Aeropuerto Internacional Antonio Maceo (MUCU), NOTAM A3466/26.
  • Manzanillo: Aeropuerto Sierra Maestra (MUMZ), NOTAM A3467/26.
  • Cayo Largo: Aeropuerto Internacional Vilo Acuña (MUCL), NOTAM A3468/26.

La fecha final del 1 de noviembre no constituye una garantía de restablecimiento del suministro. Los NOTAM pueden ser sustituidos, modificados o cancelados según evolucione la situación operacional.

La advertencia tampoco significa que los diez aeropuertos estén cerrados ni que todos los vuelos hayan sido cancelados. Su alcance específico es la indisponibilidad de combustible Jet A-1 para abastecer aeronaves en esas instalaciones.

Una crisis que se remonta a febrero de 2026

La actual fase de restricciones de combustible en los aeropuertos cubanos comenzó a documentarse a principios de febrero de 2026, cuando las autoridades aeronáuticas emitieron avisos que declaraban la indisponibilidad de Jet A-1 en nueve terminales internacionales.

El 9 de febrero, CiberCuba informó sobre los NOTAM que establecían inicialmente un mes sin combustible para aeronaves, desde las 05:00 UTC del 10 de febrero hasta las 05:00 UTC del 11 de marzo. Entre aquellos avisos figuraba el A0356/26, correspondiente al aeropuerto José Martí de La Habana.

La restricción afectaba entonces a La Habana, Varadero, Cienfuegos, Santa Clara, Camagüey, Cayo Coco, Holguín, Santiago de Cuba y Manzanillo.

El problema no se resolvió al acercarse el vencimiento inicial. A comienzos de marzo, las autoridades extendieron los avisos hasta el 10 de abril, prolongando las dificultades para las compañías que necesitaban repostar en territorio cubano.

Las prórrogas continuaron durante los meses siguientes. Para septiembre, la lista había aumentado a diez aeropuertos con la incorporación de Cayo Largo. Una serie de NOTAM publicada entonces establecía el 1 de octubre como nueva fecha final.

Los avisos vigentes desde el 30 de septiembre prolongan nuevamente la restricción, esta vez hasta el 1 de noviembre. De esta forma, la falta de disponibilidad de combustible de aviación continúa documentada ocho meses después de los primeros avisos de febrero.

La crisis obligó a suspender vuelos y reorganizar rutas internacionales

Las consecuencias para las aerolíneas comenzaron a manifestarse inmediatamente después de los primeros anuncios oficiales.

El 9 de febrero, Air Canada anunció la suspensión de sus vuelos a Cuba debido a la escasez de combustible de aviación. La compañía organizó operaciones especiales para recoger a unos 3.000 pasajeros que se encontraban en la isla y trasladarlos de regreso a Canadá.

Otras compañías optaron inicialmente por mantener sus vuelos mediante escalas técnicas para repostar fuera de Cuba.

Air Europa, por ejemplo, anunció paradas de abastecimiento en Santo Domingo para determinados vuelos entre La Habana y Madrid. La medida permitía continuar operando, aunque implicaba modificar los itinerarios y aumentar la duración de los viajes.

La prolongación de la crisis terminó afectando a compañías de diferentes mercados. En abril, un balance publicado por el portal especializado Reportur y recogido por CiberCuba contabilizaba once aerolíneas que habían suspendido servicios hacia Cuba durante 2026, entre ellas Air Canada, WestJet, Air Transat, Air France, Turkish Airlines, Rossiya y Nordwind.

Las dificultades también afectaron a España, uno de los principales mercados emisores de viajeros hacia Cuba.

Iberia suspendió su ruta directa Madrid-La Habana el 1 de junio, tras reducir progresivamente sus frecuencias y operar durante meses con escalas técnicas para repostar fuera de territorio cubano.

En agosto, Iberia amplió la suspensión de sus vuelos directos a La Habana hasta el 30 de junio de 2027, al considerar que las condiciones existentes afectaban significativamente tanto a la demanda como a la viabilidad de la operación.

La pérdida y reorganización de conexiones internacionales ha supuesto otra dificultad para el turismo cubano, una de las principales actividades generadoras de divisas de la isla.

¿Cómo siguen llegando vuelos a Cuba si no hay combustible para repostar?

La falta de Jet A-1 en los aeropuertos cubanos no impide necesariamente que las aeronaves puedan aterrizar y despegar.

Una de las alternativas empleadas por algunas aerolíneas consiste en cargar combustible adicional en el aeropuerto de origen para completar también el trayecto de regreso sin necesidad de repostar en Cuba.

Esta opción puede resultar viable para determinadas rutas de corta distancia, como algunas conexiones con Florida, México o países del Caribe. En cambio, los vuelos de larga distancia pueden necesitar una escala técnica para abastecerse en un tercer país.

Las paradas adicionales incrementan los costes de operación y pueden provocar cambios de horarios, tiempos de viaje más largos y ajustes en las conexiones de los pasajeros.

La viabilidad de cada ruta depende, entre otros factores, del tipo de aeronave, la distancia, la carga transportada y los márgenes de combustible exigidos para operar con seguridad.

Qué deben comprobar los viajeros antes de volar a Cuba

Los pasajeros que tengan previsto viajar a Cuba deben confirmar directamente con la aerolínea que opera su vuelo si el itinerario se mantiene y si existen cambios en los horarios o escalas.

También es recomendable comprobar las condiciones del trayecto de regreso, especialmente cuando el viaje incluye conexiones internacionales o billetes adquiridos con distintas compañías.

Los NOTAM vigentes hasta el 1 de noviembre no identifican vuelos concretos cancelados ni establecen una fecha definitiva para la normalización del abastecimiento. La disponibilidad futura de combustible deberá confirmarse mediante nuevos avisos aeronáuticos o información operacional de las autoridades aeroportuarias y las aerolíneas.

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