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La salud del papa León XIV: en qué consiste la cirugía de nódulo pulmonar

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El papa León XIV fue operado este martes 13 de octubre en el Policlínico Universitario Agostino Gemelli de Roma para la extirpación de un nódulo pulmonar, según informó la Sala de Prensa de la Santa Sede.

La intervención concluyó positivamente, en los tiempos y en los modos previstos, informó el Vaticano en un breve comunicado difundido diez minutos antes de las 20 en Italia. El pontífice ya se encuentra en su habitación y la Santa Sede anticipó que brindará más información sobre su evolución.

El procedimiento estuvo a cargo del equipo médico de cirugía torácica dirigido por el profesor Stefano Margaritora. El papa había anunciado la operación el domingo pasado, luego del rezo del Ángelus.

Según había explicado, el nódulo fue detectado durante un chequeo de rutina y se encontraba en un estado inicial y bien localizado. El Vaticano había anticipado que permanecería internado durante una semana. Todas sus audiencias fueron suspendidas hasta el próximo martes 20 de octubre.

¿Qué es un nódulo pulmonar y qué gravedad reviste?

Un nódulo pulmonar es una imagen redondeada que se detecta mediante estudios como una radiografía o una tomografía. Su aparición puede responder a distintas causas y, en la mayoría de los casos, no se trata de una lesión cancerosa, según explicó La Nación a partir de consultas con especialistas.

Alejandro Videla, jefe de Neumonología del Hospital Universitario Austral, señaló al mencionado diario argentino que más del 95% de los nódulos pulmonares son benignos y solo alrededor del 5% corresponde a tumores. Entre las causas más frecuentes mencionó las cicatrices que dejan infecciones anteriores, como la tuberculosis y la neumonía, además de determinadas enfermedades virales, procesos inflamatorios y malformaciones benignas del pulmón.

Martín Bosio, jefe del Departamento de Hipertensión Pulmonar del Servicio de Neumonología del Hospital Británico, precisó, en esa misma publicación, que, desde el punto de vista radiológico, un nódulo es una opacidad focal, bien redondeada u ovalada, que mide hasta tres centímetros. Cuando supera ese tamaño, se considera una masa, explicó al matutino.

Para determinar la conducta médica, los especialistas evalúan las dimensiones de la lesión, su forma, sus bordes, su evolución a lo largo del tiempo y los antecedentes del paciente. La edad y el tabaquismo, por ejemplo, pueden influir en la sospecha de malignidad.

En algunos casos, también se recurre a una tomografía por emisión de positrones (PET), que permite evaluar la actividad metabólica de la lesión. Sin embargo, un resultado positivo no confirma por sí solo la presencia de cáncer, ya que algunos procesos infecciosos o inflamatorios también pueden presentar una actividad elevada.

¿Cómo se realiza la cirugía?

La decisión de operar suele tomarse a partir de una evaluación interdisciplinaria en la que participan neumonólogos, cirujanos torácicos y especialistas en diagnóstico por imágenes. No todos los nódulos requieren una intervención, pero cuando existe una sospecha suficiente de malignidad, la extirpación puede permitir tanto tratar la lesión como obtener un diagnóstico.

Videla explicó a La Nación que la extracción del tejido cumple una doble función: permite retirar la lesión y analizarla para determinar si es benigna o maligna, información que puede definir la necesidad de tratamientos adicionales.

Una de las técnicas utilizadas es la videotoracoscopía, que permite intervenir mediante pequeñas incisiones, con una cámara e instrumentos quirúrgicos, sin necesidad de realizar una apertura amplia del tórax. Según el tamaño y la ubicación del nódulo, puede ser suficiente con extraer la lesión o una pequeña porción del pulmón, aunque en otras circunstancias se requieren resecciones más extensas.

El tejido extraído se envía a analizar y, en determinadas operaciones, el estudio anatomopatológico puede realizarse durante el propio procedimiento. El resultado ayuda al cirujano a decidir si es necesario ampliar la resección. También existen alternativas de cirugía robótica, cuya utilización depende de las características de cada intervención.

Tiempo de recuperación

“La recuperación es de entre dos y cuatro semanas, siempre y cuando no tenga complicaciones”, señaló el neumonólogo Gregorio Kevorkof en diálogo con el medio de comunicación Arriba Córdoba.

En el caso de León XIV, el Vaticano había previsto una internación de siete días. El pontífice decidió someterse a la intervención lo antes posible para mantener su viaje a Sudamérica, previsto entre el 6 y el 17 de noviembre.

El recorrido contempla visitas a Uruguay, Argentina y Perú. Por el momento, no se informó de cambios en el itinerario previsto.

*Esta nota se actualizó a las 3:17 hora ET con la evolución de salud del pontífice.


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