SANTO DOMINGO, RD/ DIARIO DE SALUD. – El cardiólogo César Herrera, director del programa cardiovascular de CEDIMAT y profesor asociado de Einstein-Montefiore en Nueva York, advirtió que las enfermedades del corazón pueden desarrollarse sin manifestaciones evidentes durante sus primeras etapas.
Durante una entrevista en el pódcast AFP Popular, el especialista explicó que los avances de la cardiología permiten identificar factores de riesgo y detectar alteraciones antes de que aparezcan complicaciones. Por ello, insistió en que la atención cardiovascular no debe comenzar únicamente cuando una persona experimenta síntomas.
Herrera señaló que la alimentación constituye uno de los aspectos fundamentales de la prevención. Recomendó moderar el consumo de sal, grasas y azúcares, evitar los excesos de carnes rojas e incorporar vegetales, legumbres, pescado y otras fuentes de proteínas a la dieta.
También destacó la necesidad de realizar actividad física de manera constante, sin depender necesariamente de gimnasios o equipos costosos.
Como punto de partida, propuso caminar a paso rápido entre 30 y 45 minutos durante tres días a la semana, aunque consideró preferible aumentar la frecuencia a cinco días.
El especialista también llamó la atención sobre las consecuencias de dormir mal y mantener hábitos como fumar cigarrillos, utilizar dispositivos electrónicos de vapeo o consumir tabaco mediante hookah.
Explicó que las alteraciones del sueño pueden relacionarse con problemas cardiovasculares y mencionó la apnea del sueño entre las condiciones que requieren atención.
Sobre los cigarrillos electrónicos, expresó preocupación por la falta de conocimiento completo acerca de sus efectos a largo plazo, particularmente entre los jóvenes.
Asimismo, recordó que las enfermedades cardíacas afectan tanto a hombres como a mujeres y que los factores relacionados con el estilo de vida pueden aumentar los riesgos en ambos grupos.
En cuanto a las evaluaciones médicas, Herrera explicó que la edad para iniciar los controles cardiovasculares depende de las condiciones particulares de cada paciente. Indicó que una persona sin síntomas ni factores de riesgo importantes puede comenzar una valoración cardíaca rutinaria alrededor de los 35 o 40 años, mientras que quienes presentan antecedentes familiares, obesidad, diabetes, colesterol elevado o síntomas sospechosos podrían necesitar estudios a edades más tempranas.
Entre las pruebas mencionó los análisis de glucosa y colesterol, el electrocardiograma y, cuando existe una indicación clínica, la prueba de esfuerzo, el ecocardiograma y otros procedimientos especializados.
Uno de los principales llamados del cardiólogo estuvo dirigido a la hipertensión arterial, una enfermedad que, según explicó, puede permanecer durante años sin provocar molestias reconocibles mientras afecta el corazón y los vasos sanguíneos.
Herrera afirmó que aproximadamente uno de cada tres adultos dominicanos presenta presión arterial elevada, aunque durante la entrevista no identificó la fuente estadística de esa estimación.
Advirtió que la falta de diagnóstico y seguimiento puede favorecer complicaciones como infartos, insuficiencia cardíaca y accidentes cerebrovasculares. Finalmente, exhortó a la población a mantener controles médicos periódicos, prestar atención a las señales del organismo y consultar directamente con profesionales de salud ante cualquier síntoma.



