Una joven de aproximadamente 21 años perdió la vida este martes al mediodía en el Malecón de La Habana cuando intentaba esparcir las cenizas de su madre en el mar, según reportó CubaNet Noticias con base en testimonios de vecinos de la zona.
Las imágenes del lugar revelan las condiciones en que ocurrió la tragedia: el pavimento completamente mojado y el cielo parcialmente nublado. El mar no estaba en calma: el oleaje era lo suficientemente violento como para rebasar el muro de contención del Malecón.
Al momento de difundirse la noticia, el cuerpo de la muchacha no había sido recuperado. Varios buzos fueron desplegados para buscarlo mientras decenas de personas observaba la escena desde el litoral.
«Acaba de fallecer una mujer en el Malecón de La Habana tras regar las cenizas de un familiar, aún no han podido recoger el cuerpo», señaló una publicación en Facebook que circuló junto a imágenes del lugar.
El suceso se produce en un contexto de oleaje activo y condiciones meteorológicas adversas en la costa norte de Cuba. Solo nueve días antes, un frente frío provocó que las olas rebasaran el muro del Malecón e inundaran tramos de la avenida, obligando a los vehículos a circular con extrema precaución. El Instituto de Meteorología había pronosticado para esa fecha vientos del norte y noreste con rachas fuertes y marejadas capaces de generar acumulaciones de agua en zonas bajas. Para finales de octubre se prevén nuevos episodios de fuertes vientos e inundaciones costeras.

La práctica de esparcir cenizas desde el Malecón es relativamente habitual entre familias cubanas, pero entraña un riesgo grave cuando el oleaje es intenso, ya que obliga a acercarse al borde o incluso al agua.
Esta muerte se suma a una serie de tragedias recientes en el litoral habanero. A comienzos de octubre, el adolescente Luis Carlos Romero Murdoch, de 16 años, desapareció arrastrado por el mar en un sector rocoso de la bahía conocido como la Cueva del Tiburón; la búsqueda tuvo que suspenderse por el fuerte oleaje. En julio, otra persona murió tras caer al mar cerca de la calle Paseo en el propio Malecón. En febrero, una pareja de recién casados fue rescatada tras quedar atrapada por una marejada con olas que superaron los cuatro metros en algunos sectores.
En los últimos cuatro años se han documentado al menos cuatro muertes o desapariciones en el Malecón y la bahía de La Habana, una cifra que refleja la ausencia de vigilancia permanente en el litoral y la falta de infraestructura básica de seguridad en uno de los espacios públicos más transitados de la capital cubana.
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Este artículo ha sido generado o editado con la ayuda de inteligencia artificial. Ha sido revisado por un editor antes de su publicación.




