Santo Domingo, 1 de noviembre de 2026.– República Dominicana acumuló 474 casos confirmados de dengue y 281 de leptospirosis hasta la semana epidemiológica 41, de acuerdo con los reportes sanitarios reseñados por medios nacionales, mientras las autoridades mantienen la vigilancia y llaman a extremar las medidas preventivas ante las lluvias y el contacto con aguas contaminadas.
El balance muestra un incremento de ambas enfermedades respecto al mismo período de 2025. Sin embargo, el Ministerio de Salud Pública sostiene que el dengue permanece por debajo del umbral de alerta epidemiológica y atribuye parte del aumento de la leptospirosis a las inundaciones que afectaron a Puerto Plata meses atrás.
Las cifras corresponden al acumulado hasta la semana del 11 al 17 de octubre. Aunque fueron difundidas y comentadas durante los últimos días del mes, no representan contagios ocurridos exclusivamente el sábado 31 ni un balance actualizado hasta esa fecha.
Dengue registra 209 casos más que en igual período de 2025
Los 474 diagnósticos confirmados de dengue superan en 209 los 265 registrados durante el mismo período del año anterior, una diferencia equivalente a un incremento aproximado del 79 %.
Durante la semana epidemiológica 41 se confirmaron 41 casos, frente a los 11 notificados en igual semana de 2025. Asimismo, entre las semanas 38 y 41 se contabilizaron 111 casos confirmados, mientras que en ese mismo intervalo del año pasado se habían registrado 38.
El reporte también recoge 1,363 casos sospechosos acumulados, por debajo de los 1,642 notificados en el período comparable de 2025. En la semana 41, sin embargo, se reportaron 100 sospechosos, frente a 47 un año antes.
Los casos sospechosos y los confirmados corresponden a categorías distintas de la vigilancia sanitaria, por lo que sus cifras deben interpretarse por separado. El balance reseñado también registra una defunción asociada al dengue en el acumulado del año.
Autoridades descartan un comportamiento epidémico
Pese al incremento interanual de los casos confirmados, Salud Pública sitúa las notificaciones dentro de la denominada zona de éxito del corredor endémico, herramienta que permite comparar el comportamiento de la enfermedad con los niveles históricos esperados.
La evaluación toma como referencia los registros de 2019 a 2025 y señala que, hasta el período analizado, no había evidencia de un incremento epidémico. Un aumento frente a un año determinado puede coexistir con cifras inferiores a los umbrales de alerta establecidos a partir de una serie histórica.
La Altagracia figura entre las provincias con mayor concentración de casos, junto con La Romana y Santo Domingo, territorios que mantienen especial relevancia dentro del seguimiento sanitario.
El ministro de Salud Pública, Víctor Atallah, defendió los resultados de las labores preventivas desarrolladas por la institución en coordinación con el sistema nacional de salud. Según declaraciones reseñadas el sábado por elCaribe, afirmó que los niveles de dengue del país se encontraban un 90 % por debajo de los del resto de la región.
Esa comparación fue presentada por el funcionario como un indicador de los resultados de la prevención, mientras el boletín nacional mantiene el seguimiento de los casos y de su distribución territorial.
Leptospirosis suma 281 casos y mantiene preocupación por las inundaciones
En cuanto a la leptospirosis, el balance correspondiente a la semana epidemiológica 41 recoge 281 casos desde el inicio de 2026, un aumento de 129 respecto al período comparable del año anterior.
Atallah relacionó una parte importante del incremento con las inundaciones que afectaron durante varias semanas a Puerto Plata. Explicó que esas condiciones favorecieron la exposición a ambientes contaminados y la transmisión de la enfermedad.
En declaraciones difundidas el 27 de octubre, el ministro indicó que hasta ese momento no se habían identificado nuevos casos de leptospirosis vinculados a las lluvias más recientes. Diferenció así el aumento acumulado durante el año de los posibles efectos de las precipitaciones de finales de octubre.
La leptospirosis es una enfermedad bacteriana que puede transmitirse mediante el contacto con agua o tierra contaminadas con orina de animales infectados, incluidos los roedores. También puede adquirirse al consumir agua o alimentos contaminados.
Las inundaciones aumentan las posibilidades de exposición cuando las personas atraviesan zonas anegadas, realizan labores de limpieza sin protección o utilizan fuentes de agua cuya seguridad no está garantizada.
Llaman a eliminar criaderos y evitar aguas contaminadas
Ante las precipitaciones, Salud Pública recomendó evitar caminar descalzo por áreas inundadas, no consumir agua acumulada por las lluvias y eliminar recipientes u objetos que puedan convertirse en criaderos de mosquitos.
La prevención requiere atender las distintas vías de transmisión. Para reducir el dengue es fundamental impedir que se acumule agua en recipientes donde pueda reproducirse el mosquito transmisor. Frente a la leptospirosis, resulta esencial disminuir el contacto con agua y lodo potencialmente contaminados.
Las orientaciones de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos incluyen utilizar calzado y ropa impermeables cuando exista riesgo de exposición, cubrir heridas con vendajes resistentes al agua y mantener alimentos, agua y basura en recipientes cerrados para reducir la presencia de roedores.
También recomiendan garantizar agua segura para el consumo y evitar bañarse, sumergirse o tragar agua de inundación.
Síntomas que requieren atención médica
El dengue puede manifestarse con fiebre, dolor de cabeza, dolor detrás de los ojos, molestias musculares y articulares, náuseas, vómitos y sarpullido.
El dolor abdominal intenso, los vómitos persistentes, el sangrado por la nariz o las encías, la presencia de sangre en vómitos o heces y el cansancio extremo o la inquietud constituyen signos de alarma que requieren atención médica inmediata. Estos pueden aparecer después de que desaparece la fiebre.
La leptospirosis también puede causar fiebre, dolor de cabeza, escalofríos, dolores musculares, vómitos, diarrea y dolor abdominal, lo que puede dificultar su diferenciación de otras enfermedades sin una evaluación médica.
En casos graves puede comprometer los riñones, el hígado o el sistema respiratorio. Por ello, las personas que presenten síntomas después de haber estado en contacto con aguas de inundación deben acudir a un establecimiento de salud e informar sobre esa exposición.
Las cifras epidemiológicas son preliminares y pueden modificarse conforme avanzan la investigación, la clasificación de los casos y la actualización de los registros sanitarios.







