Veinte muertes por leptospirosis reporta el Boletín Epidemiológico de Salud Pública hasta la semana 38, comprendida del 20 al 26 de septiembre de 2026.
De enero a la fecha se han confirmado 279 casos de la enfermedad, un 91% más que los registrados en el mismo período de 2025, cuando se contabilizaron 142 casos. Solo en la semana 38 no se sumaron nuevos positivos, según el informe.
La leptospirosis es una enfermedad endémica en el país y se transmite por contacto con animales infectados. Su incidencia suele aumentar tras períodos de lluvias prolongadas e inundaciones, por lo que se mantiene como uno de los eventos priorizados bajo vigilancia epidemiológica.
El boletín también reporta nueve fallecimientos por tétanos en otras edades y seis por enfermedad meningocócica. En el año se han confirmado 19 casos de tétanos y 20 de enfermedad meningocócica.
En cuanto a mortalidad infantil, se acumulan 1,448 decesos en lo que va de año, mientras que las muertes maternas suman 112 casos confirmados.
Dengue y malaria
Por dengue solo se notifica un fallecimiento, aunque los casos confirmados continúan en aumento. Entre el 20 y el 26 de septiembre se sumaron nueve casos, para un acumulado de 371 en el año. De esos nueve, ocho corresponden al serotipo D2 y uno no fue tipificado. Los casos se concentran en La Altagracia, Duarte y Hato Mayor.
Salud Pública recordó que el dengue se transmite por la picadura de un mosquito infectado y se manifiesta con fiebre, dolor de cabeza intenso, dolor detrás de los ojos y dolores musculares y articulares.
En contraste, la malaria muestra una disminución de 83% respecto al mismo período de 2025. Hasta la fecha suma 137 casos, frente a 797 reportados el año pasado, y no ha registrado muertes.
Virus respiratorios
En la última semana de septiembre se reportó un caso de infección respiratoria aguda grave (IRAG) causado por el coronavirus SARS-CoV-2. En las últimas cuatro semanas epidemiológicas se confirmaron 12 casos de IRAG: seis por influenza A (H3N2), tres por SARS-CoV-2, uno por parainfluenza tipo II, uno por parainfluenza tipo III y otro por virus sincitial respiratorio (VSR).






