El actor cubano-mexicano César Évora regresó recientemente a Cuba para visitar a su madre, María Díaz, de 90 años, quien vive en La Habana y se encuentra enferma. Tras su regreso, el reconocido galán de telenovelas mexicanas compartió su dolor ante la realidad que encontró en la isla durante una entrevista con el programa «De Primera Mano», del canal Imagen Televisión.
Évora explicó que el viaje, postergado debido a sus compromisos con una telenovela, estuvo motivado principalmente por el estado de salud de su madre. «Fui a ver a mi señora madre que tiene una situación… está enferma y fui a estar con ella más que nada», declaró el actor, quien reconoció que viajar a la isla no es una decisión sencilla.
Lo que encontró al llegar lo marcó profundamente. «La situación en Cuba está muy pero muy difícil, muy extremadamente difícil, de verdad que… lo lamento por lo que está pasando el cubano hoy día y lo lamento profundamente», afirmó.
El actor fue especialmente contundente al describir la falta de servicios básicos que padece la población. «Vivir sin electricidad, sin agua, es tan fácil. Llegar a una casa, apretar un botón en la pared que se prenda una luz, o abrir una llave de un grifo y que salga agua. Algo tan elemental, a lo mejor para ustedes es una cosa completamente normal. Allí es imposible», señaló.
La realidad descrita por Évora tiene cifras concretas: en lo que va de 2026, Cuba ha sufrido al menos ocho apagones nacionales totales. El más reciente ocurrió el 18 de septiembre y dejó sin electricidad a más de nueve millones de personas. Apenas al día siguiente, solo el 3 % de los clientes de La Habana tenía electricidad tras el colapso del sistema eléctrico.
La crisis hídrica es igualmente grave. Más de medio millón de habaneros sufrían sin acceso regular al agua en julio de 2026, mientras que, a nivel nacional, unos 2,7 millones de cubanos carecen de acceso regular al agua potable, según datos de Los Angeles Times. La ONU alertó además de que los apagones ponen en riesgo la vacunación de 70 000 niños.
Ante ese panorama, Évora fue categórico sobre la necesidad de un cambio: «Tiene que haber un cambio. El pueblo lo necesita. Las necesidades de la gente son inmediatas».
Sobre su papel como hijo, el actor no dejó lugar a dudas: «Si de niño ella me protegió, ahora que tiene 90 años, mi mayor papel y mi papel más difícil y del que estoy completamente convencido es protegerla a ella. Y eso es lo que estoy haciendo mañana, tarde y noche».
Évora, quien lleva décadas construyendo su carrera en México tras emigrar de Cuba a inicios de los años 90, cerró con una frase que resume el peso de esta visita: «Es una situación súper dolorosa el estar en Cuba».
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Este artículo ha sido generado o editado con la ayuda de inteligencia artificial. Ha sido revisado por un editor antes de su publicación.









