(Desde Washington, Estados Unidos) El Consejo de Seguridad fracasó -de nuevo- en su intento de designar al próximo secretario General de la ONU. Como ocurrió en las últimas dos votaciones, Rebeca Grynspan quedó al frente de la compulsa diplomática, pero como está vetada por un miembro permanente del Consejo, no puede asumir en lugar de Antonio Guterres, que termina su mandato en 85 días.
Como no hay acuerdo geopolítico entre Estados Unidos y China, que implicaría acordar la designación del futuro secretario General de la ONU, las votaciones en el Consejo de Seguridad se transformaron en un juego endogámico.
Hasta hoy, los principales candidatos eran Grynspan, Carolyn Rodrigues-Birkett y Rafael Grossi.
Esos candidatos, en esta quinta votación, obtuvieron el siguiente resultado:
-Grynspan, 9 votos a favor, 6 en contra y 0 abstenciones
-Grossi, 6 votos a favor, 7 en contra y 2 abstenciones
Rodrigues-Birkett, 5 votos a favor, 9 en contra y 1 abstención.
Los tres perdieron votos positivos respecto a la votación anterior, pero las caídas más significativas fueron protagonizada por Grynspan y Rodrigues-Birkett, que sumaron tres votos negativos cada una.
Entonces, con la quinta votación consumada, la carrera ya pertenecería a Grynspan y Grossi.
Rodrigues-Birkett elogió a Fidel Castro cuando era canciller de Guyana, y esa posición ideológica nunca será aceptada por Estados Unidos, que tiene a Francia y Reino Unido como sus aliados históricos en el Consejo de Seguridad.
El Consejo de Seguridad tiene cinco miembros permanentes: Estados Unidos, China, Rusia, Francia y Reino Unido.
Estos miembros permanentes detentan el poder de veto, una facultad institucional que aplicada a la votación del secretario General, significa la posibilidad de terminar con la aspiración diplomática de cualquier candidato.
Acorde a la información que circula en New York, Washington, Londres, Moscú y Beijing, estos son los vetos que sufren los candidatos -hasta ahora- mas apoyados en el Consejo de Seguridad.
-Grynspan, Estados Unidos.
-Grossi, Reino Unido.
-Rodrigues-Birkett, Estados Unidos.
En este contexto, hasta que Estados Unidos y China no se sienten en una mesa a definir al próximo secretario General de la ONU, las votaciones en el Consejo de Seguridad serán pura rutina institucional.
La Casa Blanca apoya a Grossi, mientras que Beijing sostiene a Grynspan.
China como líder de los BRICS respaldó una resolución que recomienda la designación de una secretaria General que pertenezca a América Latina.
Esa resolución adoptada en la última cumbre de los BRICS en India sostiene lo siguiente:
“A la luz del proceso de selección en curso del próximo Secretario General de las Naciones Unidas y teniendo en cuenta las disposiciones pertinentes de la Carta de las Naciones Unidas, señalamos que ninguna mujer ha sido elegida jamás para el cargo de Secretario General, y solo una persona nacional de América Latina y el Caribe, y solo dos personas nacionales de África”, afirmó el punto 9 de la resolución firmada por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica (BRICS).
Así como a Grynspan le va a costar convencer a la administración republicana para que pase de su veto a una abstención, Grossi deberá extremar su capacidad diplomática y sus contactos multilaterales para lograr que Reino Unido se mueva de su veto a la posición de no opinion.
La candidatura de Grossi fue presentada por la Argentina, que reclama la soberanía nacional en las Islas Malvinas. Ese reclamo histórico es considerado por Reino Unido como un peligro geopolítico, si finalmente Grossi accediera a la Secretaría General de la ONU.

En este constante movimiento en círculos, todo terminaría entre Washington y Beijing con los candidatos Grynspan y Grossi.
Los otros candidatos ya son testimoniales, y lentamente empezarán a renunciar asumiendo que el juego diplomático los dejó afuera del escenario geopolítico.
–Olara Otunnu, 3 a favor, 12 en contra, 0 abstenciones.
–Macky Sall, 5 a favor, 10 en contra, 0 abstenciones.
-María Fernanda Espinosa, 3 a favor, 9 en contra, 3 abstenciones.
-Ivonne A-Baki, 0 a favor, 14 en contra, 1 abstención.

Cuando se acerca el momento de las definiciones, los miembros permanente votan con un color de boleta, mientras que los no permanente usan una boleta neutra.
Los miembros no permanentes son:
Dinamarca, Grecia, Pakistán, Panamá, Somalia, Bahrein, Colombia, Letonia, Liberia y República Democrática del Congo.
El voto es anónimo, pero el color permite saber si los votos en contra son vetos de los miembros permanentes, o rechazos de los miembros no permanentes.
Es probable que el 16 de octubre haya otra votación en el Consejo de Seguridad para designar al próximo secretario General.
Esta vez con boletas diferentes.





