En el desierto del Néguev, en Israel, una especie que había desaparecido del paisaje logró regresar a la naturaleza después de varias décadas de esfuerzos de conservación. El protagonista de esta historia es el asno salvaje asiático, conocido localmente como ‘péra’.
La Autoridad de Naturaleza y Parques de Israel explica que este animal prefiere los paisajes desérticos abiertos y las zonas cercanas a arroyos o manantiales con vegetación. Su pelaje es grisáceo o marrón claro, mientras que el vientre y la parte posterior son blancos.
Para devolverlo a este hábitat, Israel puso en marcha un plan de conservación a finales de los años 60. En ese momento, 11 ejemplares fueron trasladados desde Irán hasta Israel y llevados al Santuario de Vida Silvestre de Yotvata, donde se aclimataron antes de iniciar el siguiente paso del programa.
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Ejemplares de asno salvaje en libertad. Foto:ISTOCK
La fase crucial del proyecto arrancó en 1982 con las primeras liberaciones en el entorno silvestre. Los animales fueron trasladados a la zona de Ein Saharonim, ubicada en el cráter Ramón, una zona fundamental del paisaje desértico en el sur de Israel.
Durante esa década, el programa avanzó con la liberación de 14 parejas. A partir de entonces, los ejemplares comenzaron a reproducirse en libertad, un aspecto fundamental para determinar si la iniciativa podía sostenerse sin depender de nuevos traslados desde los centros de conservación.
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Un proyecto de conservación que logró recuperar la especie. Foto:ISTOCK
Con el paso de los años, la población aumentó y consiguió establecerse en su entorno natural. Para 2022, la autoridad israelí calculaba que había alrededor de 450 ejemplares, con un área de distribución que se extendía desde el norte del Néguev hasta Parán, y calificaban su recuperación como un éxito.
El caso forma parte de una estrategia de conservación más amplia. Desde la década de 1970, la entidad trabaja en la reintroducción de especies que habían desaparecido del paisaje local, entre ellas:
- Arruí persa.
- Órix blanco.
- Ciervo de Carmel.
El objetivo es recuperar estas poblaciones y favorecer la restauración de los ecosistemas.
Lo que comenzó con un pequeño grupo trasladado desde Irán terminó transformándose en una población estable en libertad. Cuatro décadas después de las primeras liberaciones, el asno salvaje asiático volvió a ocupar el Néguev y se convirtió en una de las especies que hacen parte de los esfuerzos de Israel por restaurar su fauna silvestre.
KATHERINE BRAVO HERNÁNDEZ
REDACCIÓN ALCANCE DIGITAL
EL TIEMPO






