Durante una gira de sectores en el Distrito Nacional, varios ciudadanos entrevistados compartieron sus experiencias personales.
La falta de empleo, las luchas financieras y los problemas personales son algunas de las razones que los mantienen despiertos por la noche y erosionan su deseo de vivir.
Uno de ellos, Jhonny Genaro Polanco, quien, mientras sostiene una bolsa, recoge botellas y basura para ganar algunos pesos, dijo que las oportunidades de trabajo son cada vez más escasas.
«Los hombres, después de 50 años, no hay trabajo. Mírame, llevamos una bolsa, recolectamos botellas y tiramos basura», dijo.
Más allá del desempleo, las preocupaciones sobre la falta de dinero y el alto costo de vida eran comunes en todos los testimonios.
«Todo es tan caro, todo es tan caro, por lo que no tiene el dinero que gana para asumir la responsabilidad de un hogar con su familia e hijos», dijo Betty Martínez.
Muchos informaron que cuando no tienen un solo peso en sus bolsillos, el cansancio y la tristeza les impiden salir de la cama.
«Cuando no tengo un solo peso, ni siquiera puedo caminar, porque me canso y me deprimo tanto porque con eso, tienes que hacer todo, y hay tan poco dinero. No sé qué está pasando en este país donde, desafortunadamente, el dinero no circula bien», se quejó Antonia Martínez.
Otros problemas que enfrenta la población incluyen inseguridad (delito) y la acumulación de basura en secciones enteras del Distrito Nacional.













