Redacción Internacional.- Para las parejas que buscan un embarazo o atraviesan tratamientos de reproducción asistida, la alimentación puede formar parte de un acompañamiento complementario a la atención médica, aunque su impacto depende de las condiciones particulares de cada paciente.
La nutricionista Adriana Hamer explicó que trabaja de manera conjunta con especialistas en fertilidad y ginecólogos para adaptar los planes alimentarios a las necesidades individuales. “Nosotros ayudamos en ese proceso para que haya mejor implantación del embrión”, sostuvo.
Antes de diseñar una dieta, Hamer indicó que revisa posibles casos de anemia, enfermedad celíaca, hipotiroidismo y trastornos intestinales, debido a que estas condiciones pueden influir en las recomendaciones nutricionales. “Cada paciente es diferente”, afirmó.
Dieta antiinflamatoria y evaluación individual
Según la especialista, una dieta antiinflamatoria puede utilizarse como acompañamiento durante tratamientos de fertilidad cuando existe una evaluación médica y nutricional previa.
El plan puede incluir cambios en la alimentación, control de vitaminas y minerales y medidas para manejar el estrés, siempre de acuerdo con las necesidades y tolerancias de cada persona.
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Hamer también señaló que algunos pacientes presentan molestias digestivas, como distensión abdominal y dolor, por lo que en determinados casos se reducen alimentos como lácteos, azúcares refinados y gluten.

En otras situaciones puede ser necesaria una dieta de eliminación para identificar cuáles alimentos son mejor tolerados. La nutricionista mencionó la cebolla y el ajo entre los productos que eventualmente podrían restringirse, dependiendo del cuadro digestivo.
Alimentos, suplementos y hábitos
Entre los alimentos que Hamer mencionó dentro de una alimentación orientada a la fertilidad se encuentran pescado, pollo, aceite de oliva, semillas, palta y otras fuentes de proteínas.

También hizo referencia a nutrientes como vitamina D, coenzima Q10 y omega 3, que pueden incorporarse en determinados planes. “El omega 3 es nuestro aliado”, afirmó, al tiempo que recomendó revisar la trazabilidad y el contenido de mercurio de los suplementos.
La especialista sugirió además evitar el uso de aceite de oliva para cocinar y mencionó el aceite de coco o la manteca clarificada como alternativas.
Hamer sostuvo que procura no imponer planes alimentarios excesivamente estrictos a personas que atraviesan tratamientos de fertilidad y situaciones de angustia. “Date el gusto, no va a pasar nada”, expresó al referirse a celebraciones, cumpleaños y comidas de fin de semana.
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