Señor Director: con esta comunicación voy a dar respuesta a una parte de las declaraciones que ofreció a medios periodísticos en el marco de la conmemoración del Día Mundial de la Salud Mental. Las extracciones puntuales que realizaré han sido recogidas del audio suministrado por Noticias SIN en la plataforma Instagram.
Me corresponde responder porque me tocó ser el Director de Salud Mental del Ministerio de Salud (2015-2020) cuando se decidió intervenir el antiguo Hospital Psiquiátrico Padre Billini y transformarlo en el Centro de Rehabilitación Psicosocial. Mi intención es demostrar que CONFUNDE FECHAS Y RESPONSABLES con las declaraciones emitidas en torno al referido Centro.
En sus palabras a los medios se puede recoger lo siguiente: “Y le(s) informo a ustedes que lo que fue abandonado por decena (s) de año (s), por ma (s) de do (s) década (s), lo que es el Psicosocial Padre Billini mal llamado el 28 en Pedro Brand……..” . Las (s) son nuestras, ya que no figuran en el audio de referencia.
El Centro de Rehabilitación Psicosocial (CRPS) se inauguró formalmente el 11 de agosto de 2016. Ese acto marcó un hito en nuestro país, ya que significó la transformación del antiguo modelo hospitalario de aislamiento y violación de derechos hacia un sistema moderno de atención integral y humanizada enfocado en la reinserción social de los pacientes. Este hecho provocó un impacto histórico, estructural y social; cerró una era sombría de abandono y abrió paso a la modernización de la salud mental. Se le devolvió la dignidad a la persona.
Señor Director, es evidente que usted incurre en el acto de decir algo contrario a lo que realmente ocurrió, o lo que quiso fue negar la realidad de un hecho. Asegurar que el CRPS fue abandonado por más de dos décadas cuando fue inaugurado hace solo 10 años y dos meses -y de ese tiempo al gobierno de turno le corresponden 6 años y dos meses- es algo inadmisible. La verdad es un pilar de la confianza social. Faltar a ella rompe los vínculos de la credibilidad entre las personas. En su caso de funcionario público de alta jerarquía, lo anterior lesiona directamente al gobierno que usted representa.
En los archivos del Ministerio de Salud Pública (MSP) reposan dos informes técnicos del reputado doctor Benedetto Saraceno, realizados en visitas coordinadas entre la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y el MSP. La primera Misión fue entre el 2 y el 9 de diciembre de 2018. La segunda fue a finales de noviembre de 2019. Léalas, por favor, para que compruebe por usted mismo. Cito al Dr. Saraceno en su Informe de 2018:
“Los avances de la reforma del sistema público de salud mental en la República Dominicana representan un caso único en las regiones de Centroamérica y del Caribe. En pocos años se han logrado tres grandes objetivos que reflejan las indicaciones y recomendaciones de OMS/OPS:
La transformación radical del hospital psiquiátrico que no solamente ha reducido de manera significativa el número de camas, sino que ha organizado la vida diaria de los 98 pacientes que todavía residen en lo que ahora se llama Centro de Rehabilitación Psicosocial con modalidades que no son típicas del ambiente manicomial. Los pacientes tienen derechos a habitaciones de una o dos camas, tienen espacio para sus pertenencias personales, utilizan baños limpios y eficientes, tienen libertad de movimiento y acceso a actividades de socialización, recreo y de rehabilitación.”
Como puede usted inferir, la OPS jamás hubiera validado a final de 2019 -es decir, hace poco más de 6 años- eso que usted describe como “abandono por decena (s) de año (s).” Si existe abandono real, este debe achacarse directamente a la gestión que tomó las riendas en el año 2020. Y eso quedará demostrado a continuación.
En abril de 2018, la Investigadora Nuria Piera realizó un trabajo periodístico que concluyó que el cambio de modelo había sido un éxito rotundo de humanización. Se filmaron instalaciones impecables, cocinas industriales modernas, habitaciones dignas con aspecto de hogar y áreas destinadas a programas de inserción social como talleres de arte, teatro, costura, peluquería. El centro fue proyectado como el gran orgullo de la reforma de salud mental dominicana. Señor Director, edifíquese, gaste un poco de su apretado tiempo y observe ese video.
No se detenga ahí, observe los trabajos de la misma Nuria Piera realizados en número de tres a partir de junio de 2022. Se desprende como conclusión inequívoca que el centro sufrió un alarmante desplome administrativo y operativo, con un severo abandono de las infraestructuras que en 2018 estaban perfectas, sumado a una crisis de suministros básicos: falta de gas para cocinar, cortes de agua, escasez de colchones e incluso alimentos servidos con presencia de plagas y gusanos. Los reportajes recogen negligencia médica –que incluye fallecimiento- y trato inadecuado con evidencias de maltrato físico. Los soportes visuales son irrefutables.
Usted debe retractarse Señor Director, porque lo que queda demostrado es que a partir de 2022, como las evidencias documentales así lo señalan, fue que el Centro de Rehabilitación Psicosocial inició su descalabro. No hacerlo pone en grave entredicho su credibilidad.
Atentamente,
Dr. Angel Almánzar








