Santo Domingo.– Salieron de República Dominicana con la esperanza de conseguir trabajo en el extranjero y ayudar a sus familias, pero sus parientes aseguran que varios dominicanos terminaron en Rusia, recibiendo entrenamiento militar y bajo el riesgo de ser enviados a combatir en la guerra contra Ucrania.
Familiares entrevistados por El Informe describen historias con elementos similares: contactos a través de redes sociales, enlaces para completar formularios, viajes costeados y promesas de empleos con buena remuneración. Una vez en territorio ruso, sostienen que la situación habría cambiado.
- Familiares aseguran que los viajeros buscaban empleos, no participar en una guerra.
- Derechos Humanos calcula que podría haber alrededor de 150 dominicanos en circunstancias similares.

Viajaron con promesas de trabajo
Uno de los casos es el de Michael Enrique Campusano, de 33 años, quien, según su madre, Jaqueline Feliz, salió del país diciendo que viajaría a Panamá para trabajar. Desde allí continuó hacia Estambul y posteriormente Kazán, Rusia. Un itinerario obtenido por El Informe registra ese recorrido desde Santo Domingo con escalas en Panamá y Turquía.
Ya en Rusia, Michael decía a su familia que trabajaría como mecánico junto a otro hombre. Sin embargo, con el paso de los días, las comunicaciones disminuyeron y, de acuerdo con su madre, luego le informó que estaba recibiendo un fuerte entrenamiento y que podrían enviarlo a la guerra.
Su madre relata que ese cambio convirtió la esperanza con la que lo vio partir en angustia. Según su testimonio, Michael le manifestó que desconocía que terminaría en esas circunstancias.
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Una historia similar relata Carmen Brioso, tía de Juan Sánchez, de 39 años. Explica que su sobrino recibió un enlace que interpretó como una oportunidad para mejorar económicamente y ayudar a su familia. Antes de viajar, asegura, le dijeron que recibiría un pago de 20,000, aunque ella no pudo precisar en qué moneda.
Según Brioso, a Juan también le habrían indicado que después de permanecer seis meses en el extranjero tendría la posibilidad de llevarse a su esposa y sus hijos.
Otro de los casos corresponde a Deivy Rodríguez, de 26 años. Su esposa, Xiomara Montaño, relata que recibió la información sobre el viaje a través de otra persona y de un enlace. Asegura que le ofrecieron cubrir el pasaje de ida y vuelta, un contrato y un salario de 12,000 dólares mensuales.
La invitación vinculada al viaje, sin embargo, describía un supuesto intercambio cultural y educativo en Rusia, de acuerdo con el documento revisado para el reportaje.
Montaño asegura que, tras llegar a Rusia, su esposo permaneció inicialmente en un lugar con poca comunicación y posteriormente fue trasladado junto a otros hombres. Según su relato, allí les informaron que serían entrenados para ir a la guerra.
La mujer afirma que cuando logró verlo en una videollamada tenía el rostro inflamado y el cabello cortado, y que él le contó que las cosas no habían resultado como esperaba. También dijo que posteriormente descubrieron que el boleto que le habían ofrecido como viaje de ida y vuelta era, en realidad, solo de ida.
Las familias sostienen además que algunos de los hombres enfrentan problemas de salud y que ninguno tenía experiencia militar antes de abandonar República Dominicana.
Familias buscan respuestas
Las denuncias dominicanas se producen mientras en Panamá las autoridades investigan un caso por presunta trata de personas relacionado con el reclutamiento de ciudadanos para viajar a Rusia con fines militares.
El 24 de septiembre de 2026, la Procuraduría General de la Nación de Panamá informó sobre la captura de dos hombres y una mujer durante la denominada Operación Rescate Soberano. Posteriormente, un juez ordenó la detención provisional de los tres investigados.
Según los datos citados en el reportaje, al menos tres panameños habrían sido contactados bajo ese esquema. Dos abandonaron el lugar donde permanecían al sospechar que podían ser víctimas de explotación, mientras que otro llegó hasta Rusia y, de acuerdo con la investigación, no recibió el dinero que le habían prometido.
En República Dominicana, Jonathan Báez, presidente del Comité de los Derechos Humanos del municipio de Haina y coordinador adjunto para la región Sur, sostuvo que las informaciones recibidas apuntan a que podría haber personas procedentes de distintas zonas del país y estimó en alrededor de 150 los dominicanos vinculados a esta situación.
Familiares y representantes de Derechos Humanos acudieron a la Embajada de Rusia en República Dominicana para solicitar información y ayuda. Durante esa visita, el agregado de la misión diplomática rusa, Alexander Agafonov, afirmó que la embajada había conocido la situación por las redes sociales, pero que no disponía de información sobre el caso.
Entre quienes esperan respuestas está Isabel Peguero, madre de Lorenzo García, de 32 años y padre de tres niños. Su petición resume el temor de las familias: que sus hijos, hermanos, esposos y sobrinos puedan regresar vivos al país.
«Tras la visita, El Informe solicitó más información a la Embajada de Rusia por teléfono y correo electrónico. De acuerdo con el documento, hasta el cierre del reportaje no había recibido respuesta a esas consultas».








