PUNTA CANA, RD/ DIARIO DE SALUD.– La menopausia no marca el final de la salud de la mujer, pero sí abre una etapa que requiere mayor atención a factores que pueden afectar su bienestar y calidad de vida.
Bajo esa premisa, la Sociedad Dominicana de Menopausia y Osteoporosis (SODOMO) celebra del 24 al 27 de septiembre su VII Congreso Internacional de Menopausia y Osteoporosis en el Hotel Dreams Macao, en Punta Cana, donde especialistas nacionales e internacionales revisan avances sobre terapia hormonal, osteoporosis, sarcopenia, obesidad, nutrición, salud cardiovascular, reproducción e innovación diagnóstica. El encuentro se desarrolla bajo el lema “Caminos de Plenitud. Ser Mujer, ser más”, y sus fechas y sede coinciden con la convocatoria divulgada previamente para el evento.
El presidente de SODOMO, doctor Frank Cabrera, sostuvo durante la apertura que el desafío actual no consiste únicamente en prolongar la vida, sino en preservar la autonomía y el bienestar durante esos años. “La mujer vive hoy más años, y nuestro reto no es solamente que viva más, sino que viva mejor, con salud, autonomía y calidad de vida”, afirmó.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que la perimenopausia puede prolongarse durante varios años y afectar el bienestar físico, emocional, mental y social, mientras que la pérdida de densidad ósea asociada a esta etapa contribuye al riesgo de osteoporosis y fracturas. La organización también considera la atención durante la transición menopáusica parte importante de un envejecimiento saludable.
La prevención de la osteoporosis ocupa precisamente uno de los ejes del congreso. “La osteoporosis no debe descubrirse después de una fractura. La prevención y la detección temprana son fundamentales”, señaló Cabrera, quien asumió en 2026 la presidencia de la sociedad científica para el período 2026-2028.
La evidencia disponible respalda la importancia de identificar a las mujeres con mayor riesgo: la U.S. Preventive Services Task Force (USPSTF) recomienda desde 2025 realizar cribado de osteoporosis a las mujeres de 65 años o más y también a mujeres posmenopáusicas menores de esa edad cuando presenten factores que indiquen un riesgo aumentado de fractura.
La agenda científica amplía el análisis hacia la terapia hormonal, la salud cardiovascular, la obesidad, la nutrición, la reproducción después de los 40 años, la densitometría ósea, la sarcopenia, la apnea del sueño y herramientas como la citología digital, los biomarcadores y la inteligencia artificial.
En el caso de la terapia hormonal, The Menopause Society sostiene que continúa siendo el tratamiento más eficaz para síntomas vasomotores como los sofocos y sudores nocturnos, pero precisa que la decisión debe individualizarse según edad, tiempo transcurrido desde la menopausia, antecedentes médicos y balance entre beneficios y riesgos; investigaciones difundidas en 2026 mantienen esa recomendación de evaluación individual, particularmente cuando se considera iniciar el tratamiento a edades más avanzadas.
El presidente del Comité Científico, doctor Pablo Durán Hernández, resumió el enfoque del programa al señalar que la menopausia “no es el final de la salud de la mujer” y que esta etapa exige “conocimiento, empatía y evidencia”. A la apertura asistieron representantes de sociedades médicas dominicanas y especialistas extranjeros, entre ellos Alejandro Paradas, presidente de la Federación Latinoamericana de Sociedades de Climaterio y Menopausia (FLASCYM), cuya directiva 2025-2028 lo identifica al frente de la organización.
Paradas defendió la actualización científica como herramienta para mejorar la atención durante esta etapa, mientras que el presidente de la Sociedad Dominicana de Obstetricia y Ginecología, Julio Gonell, destacó la necesidad de mantener actualizados a los especialistas para elevar la calidad de la atención a la mujer dominicana.
El congreso concluye este 27 de septiembre tras cuatro días de discusión científica sobre menopausia, posmenopausia y envejecimiento saludable.






