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Gestión eficiente: la apuesta de Roche para transformar la inversión en salud

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La empresa ha evolucionado de ser un proveedor de medicamentos a un articulador de soluciones centradas en los pacientes, con foco en mejorar la atención de las enfermedades crónicas y aliviar la carga de los sistemas públicos de salud.

Por Rocío Ballestero

Durante años, la conversación sobre salud ha estado marcada por una pregunta recurrente: ¿cuánto cuesta atender una enfermedad? Roche propone cambiar el enfoque a cuánto puede ahorrar un país cuando invierte en detectar y tratar oportunamente un padecimiento y cuánto valor genera para el paciente, el sistema sanitario y la economía priorizar la prevención, el diagnóstico temprano y la innovación.

Esa es la visión detrás de ImpulSALUD, un movimiento que refleja el propósito y la evolución de la estrategia sostenible de la compañía, una de las farmacéuticas y biotecnológicas más grandes del mundo, pionera en medicina personalizada, con 60 años de presencia en la región de Centroamérica, Caribe y Venezuela (CCAV).

La iniciativa se encuentra activa en Costa Rica y República Dominicana, donde promueve la colaboración entre autoridades de salud, academia, organismos multilaterales, asociaciones de pacientes y empresas privadas para cocrear soluciones orientadas a fortalecer la atención primaria, generar eficiencias para una atención más oportuna y mejorar los resultados en salud, por ejemplo, dejando atrás las largas filas de espera en las consultas médicas.

La apuesta parte de una realidad particularmente relevante para Centroamérica y el Caribe: el acelerado envejecimiento de la población, el incremento de las enfermedades crónicas no transmisibles (catalogadas por el Banco Mundial y la Organización Mundial de la Salud como el mayor desafío del siglo por su prevalencia y mortalidad), los elevados costos de la atención médica y la presión sobre los limitados recursos públicos.

Todo esto obliga a repensar la manera en que se gestionan los sistemas de salud en países con economías frágiles. En la visión de la alianza, Roche pone énfasis en una ejecución más intencional y eficiente, trabajando desde la prevención y las etapas tempranas de la enfermedad en lugar de combatirla cuando ya está avanzada.

“Creemos que la salud se debe entender como una inversión que tiene que generar un buen retorno, en vez de como un gasto de una partida presupuestaria. Si una persona recibe un manejo integral de su enfermedad, sobre todo en las complejas, obtiene mejores resultados clínicos, alarga su vida y logra reincorporarse antes a sus actividades personales, familiares y productivas. Hay estudios que indican que por cada dólar invertido en salud se pueden obtener entre dos y cuatro dólares de beneficio económico por mayor productividad y menos pérdidas por ausentismo laboral, incapacidades o muertes prematuras. ¡El impacto social es tremendo!”, explica Álvaro Soto, gerente general de Roche CCAV.

Tras analizar las necesidades y prioridades en la atención primaria en ambos países, la iniciativa busca aportar soluciones, empezando por el cáncer de mama, campo en el que se conjugan el alto impacto social de la enfermedad, las estrategias activas de los sistemas de salud y la experiencia de Roche (es la farmacéutica que más ha transformado el tratamiento del cáncer HER2 positivo en el mundo).

El plan de acción contempla diagnóstico temprano, tratamiento preciso y seguimiento. La lógica es sencilla: de poco sirve contar con tratamientos innovadores si la paciente no es diagnosticada a tiempo, si existen barreras para llegar al especialista o si el sistema carece de una ruta eficiente que conecte cada etapa de la atención.

“Nosotros no estamos convenciendo a las instituciones de que esto es importante; las instituciones ya lo tenían muy claro y cuentan con planes al respecto. Nuestra meta es ayudar a acelerarlos y convertirnos en un aliado estratégico que aporte conocimientos, evidencia científica y experiencia para transformar los servicios hospitalarios y médicos de la región mediante la colaboración público-privada. La filosofía es reconocer que ninguna organización posee por sí sola todas las respuestas y que es clave unir fuerzas y compartir capacidades específicas porque los países no están preparados para afrontar con solo recursos públicos la crisis de salud que tienen enfrente”, destaca el ejecutivo.

Los primeros proyectos piloto

Por coincidencia de voluntades, el movimiento ya se encuentra definiendo las iniciativas piloto, en alianza con entidades públicas como la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS) y el Ministerio de Ciencia, Innovación, Tecnología y Telecomunicaciones (MICITT) en Costa Rica; o el Seguro Nacional de Salud y el Servicio Nacional de Salud en República Dominicana. También participan dos aliados académicos: José Luis Arce, experto en economía de la salud, y Martín Sabignoso, experto en reformas de sistemas sanitarios. Los acercamientos empezaron hace menos de 10 meses y la expectativa es cerrar 2026 con los pilotos en implementación.

De acuerdo con Soto, en el territorio de América Central, el Caribe y Venezuela se diagnostican más de 28.000 casos nuevos de cáncer de seno por año. Tratar a las mujeres en etapas tempranas no solo permite modificar significativamente el pronóstico y elevar la posibilidad de cura con terapias modernas y personalizadas sino que puede ser hasta tres veces más barato para los sistemas que abordarlos en los estadios graves, cuando ya hay metástasis en otros órganos y las intervenciones tienden a ser más prolongadas, agresivas y paliativas.

“La estrategia con ImpulSALUD es combinar una identificación más intencional de la población en riesgo con un mejor aprovechamiento de los datos para generar eficiencias. También, propiciar el uso de nuevas herramientas digitales, incluidos instrumentos de tamizaje y soluciones con inteligencia artificial para asistir a los radiólogos en la lectura de mamografías, con el objetivo de aumentar la rapidez y precisión del diagnóstico y ofrecer tratamientos más efectivos y menos costosos desde el estadio inicial”, añade.

En Costa Rica, por ejemplo, Roche busca complementar la visión de la CCSS y ayudar en la ejecución ágil de programas que ya tiene defini- dos. El sistema EDUS (Expediente Digital Único en Salud) representa una oportunidad para utilizar de forma óptima la información disponible y mejorar la toma de decisiones, lo cual, aunado a acciones estratégicas, podría generar un ahorro potencial a la institución superior a los US$135 millones en 10 años, sin contar el impacto en la calidad de vida de las pacientes, sus familias y allegados.

¿Qué hace diferente a ImpulSalud?

Propone un cambio de paradigma: Plantea la salud como una inversión estratégica que impulsa productividad, competitividad y bienestar.

Promueve la colaboración multisectorial: Reconoce que ningún actor puede transformar por sí solo los sistemas de salud y apuesta por alianzas.

Se orienta a la acción: Se propone proyectos concretos para probar cómo invertir mejor los recursos disponibles, especialmente en prevención y mejoramiento de la atención primaria de enfermedades crónicas, contribuyendo a la sostenibilidad del sistema.

Busca la escalabilidad: Su principal objetivo es poner a prueba el concepto a través de los pilotos, con la clara visión de que el modelo sea replicable y escalable para multiplicar así el impacto.

Coloca al paciente en el centro: El diseño de soluciones parte de las necesidades reales de las personas y de mejorar su recorrido dentro del sistema de salud.

Vincula innovación y sostenibilidad: Integra tecnología, datos, innovación y alianzas para aumentar la eficiencia de los sistemas sanitarios.

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