La necesidad de avanzar hacia servicios de salud más humanizados y sensibles a las experiencias de trauma de las mujeres fue planteada durante el “Seminario Nacional sobre Trauma- Informed Care: Neurociencia, evidencia y el futuro de la atención en salud de las mujeres en República Dominicana”.
Cynthia Amanecer Velasco, co-directora de La Ceiba, informó que los prejuicios que pueden surgir en los espacios de atención médica y que, según Velasco, pueden terminar afectando el bienestar de las usuarias.
Señaló que con frecuencia se espera que las mujeres reaccionen de una determinada manera ante situaciones de dolor, emergencia o crisis, sin embargo, alertó que las respuestas frente a una experiencia traumática pueden ser diversas y no siempre corresponden con las expectativas de quienes brindan atención.
En ese sentido, explicó que manifestaciones como el llanto, la risa, la disociación o incluso la dificultad para recordar determinados acontecimientos pueden formar parte de las respuestas de una persona ante una situación traumática. Estas reacciones, sostuvo, en ocasiones son interpretadas erróneamente como falta de cuidado, desinterés o irresponsabilidad de las mujeres respecto de su a salud o la de sus familias, cuando en realidad pueden estar relacionadas con la manera en que el cerebro responde ante experiencias de alto impacto.
Para Velasco, comprender estas respuestas es fundamental para evitar que los prejuicios interfieran en la atención y para que el personal sanitario pueda responder de manera más oportuna a las necesidades de cada paciente.
Prejuicios afectan atención
La directora de La Ceiba planteó que el modelo informado en trauma debe ser visto como una oportunidad para fortalecer la calidad de los servicios y avanzar hacia una atención en la que tanto las usuarias como quienes prestan los servicios sean considerados desde una perspectiva más integral. “Creemos que el personal de salud en general debe tener la oportunidad de conocer estos nuevos enfoques”, afirmó, al considerar que esto permitiría mejorar la forma en que se responde a las experiencias y necesidades de las mujeres.
El seminario representa, según explicó, el inicio de una conversación que busca extenderse a las instituciones públicas y a otros sectores vinculados con la salud, con el propósito de promover cambios en las prácticas de atención.
Velasco insistió en que el objetivo es dar un paso adicional en la garantía de los derechos de las mujeres, mediante servicios que, además de contar con los recursos necesarios, puedan ofrecer una respuesta más humana, comprensiva y acorde con los conocimientos actuales sobre trauma, neurociencia y salud mental.








