Las Américas enfrentarán una creciente demanda de cuidados a largo plazo ante el envejecimiento de su población, un desafío que requiere fortalecer el financiamiento público, integrar los servicios de salud y protección social y brindar mayor apoyo a las personas cuidadoras, según una publicación conjunta de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
Las proyecciones indican que para 2050 unos 306 millones de personas en la región tendrán 60 años o más, lo que representará más de una cuarta parte de la población. Este escenario plantea la necesidad de ampliar los servicios que contribuyen a preservar la autonomía, la capacidad funcional y la calidad de vida de las personas que requieren asistencia continua.
La advertencia está contenida en la sinopsis de política Gobernanza y financiamiento de los cuidados a largo plazo, que identifica la fragmentación de los servicios y la insuficiencia del financiamiento como obstáculos para garantizar una atención coordinada, accesible y de calidad.
“Invertir en cuidados a largo plazo no es simplemente un gasto. Es una inversión en personas más saludables, familias más fuertes y sociedades más resilientes”, afirmó Mary Lou Valdez, directora adjunta de la OPS.
Persisten brechas en los sistemas de cuidado
Aunque los países de las Américas han avanzado en el reconocimiento de los cuidados a largo plazo como una prioridad pública, todavía existen diferencias importantes entre las políticas adoptadas y la disponibilidad de servicios.
De acuerdo con la evaluación de mitad de período de 2025 de la Década de las Naciones Unidas del Envejecimiento Saludable, el 88 % de los países encuestados incorporó los cuidados a largo plazo en leyes, políticas o planes nacionales, frente al 61 % registrado en 2020.
Sin embargo, solo 15 de los 35 Estados Miembros de la OPS informaron contar con un sistema formal de cuidados a largo plazo financiado con fondos públicos. Además, apenas siete de los 27 países que respondieron a una pregunta específica reconocieron legalmente a las personas cuidadoras informales y su derecho a recibir apoyo.
La publicación señala que los servicios de salud y protección social suelen operar de manera independiente, sin evaluaciones conjuntas ni planes de atención coordinados. Esta situación puede dificultar la continuidad de los cuidados y el acceso oportuno a los servicios que necesitan las personas.
Ante este panorama, la OPS y el BID plantean la necesidad de establecer responsabilidades institucionales claras, coordinar las evaluaciones y los planes de atención, definir estándares de calidad y garantizar fuentes de financiamiento sostenibles.
Las familias asumen una parte importante de los costos
La falta de servicios formales suficientes obliga a muchas familias a proporcionar cuidados no remunerados o a cubrir directamente los costos de la atención.
Según la sinopsis, el valor económico de los cuidados informales a largo plazo puede representar entre el 0,8 % y el 4,9 % del producto interno bruto (PIB) anual.
Por ello, fortalecer los servicios formales de cuidados y el apoyo a los familiares y otras personas cuidadoras no remuneradas es una parte importante de la construcción de sistemas de cuidados a largo plazo más sostenibles.
Uruguay como referente de atención coordinada
La publicación destaca la experiencia de Uruguay, cuyo Sistema Nacional Integrado de Cuidados fue creado en 2015 para articular a ministerios, gobiernos locales y organizaciones de la sociedad civil en la coordinación de políticas, servicios y financiamiento.
El modelo utiliza evaluaciones estandarizadas para determinar las necesidades de cuidado y los criterios de elegibilidad. Asimismo, contempla financiamiento público y copagos según los ingresos, junto con estándares de calidad para los proveedores y requisitos de formación y certificación para las personas que trabajan en el sector.
La OPS, a través de su Política sobre los cuidados a largo plazo 2025-2034, promueve la integración de estos servicios en los sistemas de salud, con énfasis en la atención primaria y los servicios comunitarios, la preservación de la capacidad funcional y el apoyo a las personas cuidadoras.
Diálogo regional sobre financiamiento y gobernanza
La gobernanza y el financiamiento de los cuidados a largo plazo serán abordados durante un diálogo de alto nivel organizado por la OPS y el BID el 29 de octubre, que reunirá a responsables de formular políticas y expertos para analizar alternativas que permitan desarrollar sistemas más accesibles, equitativos y sostenibles.
La iniciativa coincide con la conmemoración del Día Internacional de los Cuidados y el Apoyo, el 29 de octubre, y refuerza el llamado a preparar a los países de las Américas para responder a las necesidades de una población cada vez más envejecida.
Fuente: Organización Panamericana de la Salud (OPS). Información adaptada a la redacción de DairioSalud.
Foto: Archivo/DiarioSalud.








