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Pacientes dominicanos esperan hasta 71 meses para acceder a medicamentos innovadores

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SANTO DOMINGO, 8 sept.- Los pacientes dominicanos deben esperar un promedio de 71 meses, equivalente a casi seis años, para acceder a medicamentos innovadores que ya han sido aprobados internacionalmente, según los resultados del índice WAIT 2026.

El estudio, denominado Waiting to Access Innovative Therapies, fue elaborado por IQVIA y la Federación Latinoamericana de la Industria Farmacéutica (FIFARMA), con la participación de organizaciones regionales como la Federación Centroamericana y del Caribe de Laboratorios Farmacéuticos (Fedefarma).

La investigación establece que República Dominicana necesita actualmente un promedio de 37 meses para aprobar el uso de un medicamento innovador y otros 34 meses para garantizar su acceso efectivo, lo que eleva el período total de espera a 71 meses.

En la edición de 2025, el índice situó en 31 meses el tiempo de aprobación de medicamentos en República Dominicana, pero entonces no se disponía de información suficiente para calcular el plazo total hasta su disponibilidad para los pacientes.

Los 71 meses registrados este año colocan al país por encima del promedio latinoamericano, estimado en 5.7 años, equivalentes a 68 meses.

El período medido comprende el tiempo transcurrido desde que un medicamento recibe la aprobación de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) o de la Agencia Europea de Medicamentos (EMA), hasta su autorización de comercialización y posterior cobertura o reembolso total o parcial dentro de cada sistema sanitario.

Consecuencias para los pacientes

El director ejecutivo de Fedefarma, Fernando Vizquerra, explicó que una espera tan prolongada tiene efectos directos y significativos sobre las personas que necesitan tratamientos innovadores.

“Las implicaciones de esta espera para los pacientes son directas y muy significativas. La espera prolongada conlleva un atraso en el inicio del tratamiento, una progresión o agravamiento de la enfermedad y, por lo tanto, una menor calidad de vida, sobre todo en personas con enfermedades crónicas, donde la intervención temprana es clave”, manifestó Vizquerra.

Fedefarma reconoció, sin embargo, los avances alcanzados por el Gobierno dominicano mediante un reglamento con más de dos años de aplicación que permite aprobar determinados registros de medicamentos en aproximadamente 10 días.

Ese procedimiento se conoce como reliance y permite que las autoridades regulatorias dominicanas tomen en consideración evaluaciones y aprobaciones realizadas previamente por organismos reconocidos, como la FDA y la Organización Mundial de la Salud.

La directora ejecutiva de FIFARMA, Yaneth Giha, advirtió que el informe de 2026 confirma que la distancia entre la innovación científica y el acceso real de los pacientes continúa aumentando.

“El informe de este año confirma que esta brecha sigue creciendo. Y aunque las causas son complejas —regulatorias, de infraestructura y de financiamiento—, la solución empieza por lo mismo: decisiones basadas en evidencia, voluntad política y alianzas entre sectores para acortar la distancia entre lo que la ciencia ya logró y lo que un paciente realmente puede recibir”, afirmó Giha.

El estudio señala que la prolongación de los plazos también aumenta la incertidumbre de los fabricantes de medicamentos y dificulta la planificación de nuevos lanzamientos. En el caso de los sistemas sanitarios, reduce la eficiencia de las inversiones destinadas a la salud.

Baja inversión sanitaria


Los países latinoamericanos invierten en salud un promedio de dos puntos porcentuales menos que el 6.5 % del producto interno bruto recomendado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos.

República Dominicana aparece con la segunda inversión más baja entre las diez naciones incluidas en la investigación, al destinar a salud el equivalente al 2.9 % de su producto interno bruto. Solamente México registra un porcentaje inferior.

La limitada inversión condiciona la capacidad de los sistemas sanitarios para incorporar nuevas terapias y ofrecerlas de manera oportuna y sostenible a los pacientes.

Predominan medicamentos anteriores a 2020

Las enfermedades no transmisibles continúan aumentando la carga sobre los sistemas de salud de América Latina, que deben destinar cada vez mayores recursos al tratamiento de afecciones cardiovasculares, neoplasias, diabetes, enfermedad renal crónica y trastornos musculoesqueléticos.

También figuran las infecciones respiratorias, la tuberculosis, los trastornos mentales y otras condiciones que demandan atención prolongada.

El predominio de enfermedades crónicas genera una creciente necesidad de medicamentos innovadores que deben suministrarse durante períodos sostenidos y mediante mecanismos financieramente viables.

La industria farmacéutica respondió a esa demanda con un incremento interanual del 3 % en la disponibilidad de nuevas terapias entre 2014 y 2025. Los laboratorios locales e internacionales ofrecen un número cada vez mayor de moléculas desarrolladas mediante procesos de investigación que podrían mejorar la calidad de vida de los pacientes.

No obstante, mientras aumenta la oferta internacional de tratamientos innovadores, los sistemas latinoamericanos continúan comprando principalmente medicamentos desarrollados y lanzados décadas atrás.

“El acceso se centra en los medicamentos lanzados antes del año 2020. La disponibilidad cae drásticamente, con menos del 50 % de los medicamentos disponibles a partir de 2021”, advierte el informe.

El documento añade que una disponibilidad limitada suele producir un gasto ineficiente, debido a que los recursos disponibles no necesariamente se destinan a las alternativas terapéuticas más modernas o efectivas.

Alcance del índice WAIT

Para su edición de 2026, el índice WAIT analizó 447 sustancias activas aprobadas entre 2014 y 2025 por la FDA estadounidense o la EMA europea.

Las sustancias estudiadas corresponden a cinco áreas terapéuticas: oncología, enfermedades huérfanas o raras, afecciones inmunológicas e inflamatorias, padecimientos del sistema nervioso central y enfermedades cardiometabólicas.

Estas moléculas representan más del 80 % de los nuevos medicamentos aprobados mundialmente durante el período analizado.

La investigación abarcó diez países: Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, México, Panamá, Perú y República Dominicana, los cuales concentran más del 80 % de la población total de América Latina.

Fedefarma, organización que arriba a su 46 aniversario, agrupa a la mayoría de las compañías farmacéuticas dedicadas a la investigación y el desarrollo que comercializan productos en América Central y el Caribe.

La entidad promueve el acceso a medicamentos innovadores y de calidad, la sostenibilidad de los sistemas sanitarios, la libre competencia, el respeto a la propiedad intelectual y el cumplimiento de elevados estándares éticos.

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