República Dominicana registra cada vez menos nacimientos y una población que crece más lentamente. Al mismo tiempo, las defunciones aumentan. Detrás de la caída de la fecundidad no hay una sola razón. Pesan las decisiones reproductivas, el acceso a la educación y al trabajo, las condiciones económicas, la planificación familiar y las expectativas sobre el futuro.
El país cerró el 2025 con 123,759 nacimientos, una reducción de 14.6 % frente a los 144,855 nacimientos registrados en 2024. También supone una caída de 25 % respecto a 2023, cuando se contabilizaron 165,103 nacimientos. El descenso es todavía más evidente cuando se mira una década atrás.
En 2015 se registraron 173,477 nacimientos. Diez años después, la cifra cayó a 123,759. Esto equivale a una reducción de 28.7 %, de acuerdo con el Anuario de Estadísticas Vitales de la Oficina Nacional de Estadística (ONE).
El país también muestra otro movimiento demográfico: mientras nacen menos personas, mueren más. Las defunciones pasaron de 48,423 en 2024 a 49,987 en 2025. Esto representa un aumento de 3.2 %. Si se compara con 2015, cuando se registraron 43,185 defunciones, el incremento llega a 15.7 %.
El resultado es un cambio progresivo en la relación entre nacimientos y fallecimientos. La población dominicana sigue creciendo, pero lo hace a un ritmo cada vez menor. En 2016, la ONE estimaba una tasa de crecimiento poblacional de 1.1 %. Para 2026, la proyección baja a 0.9 %. Para la década de 2030 se estima que descenderá a 0.8 % y hacia 2039 llegaría a 0.6 %.
La maternidad también se está postergando
La reducción de los nacimientos ocurren junto con un cambio en la edad en que las mujeres tienen hijos. El Anuario de Estadísticas Vitales 2025 de la ONE sitúa en 27.59 años la edad media de las madres dominicanas al momento del parto, frente al 2024 que era de 27.40 años.
El cambio es leve, pero forma parte de una tendencia más amplia: las mujeres están retrasando gradualmente la maternidad. Los datos muestran un mayor peso de las madres de edades más adultas. Entre las madres de 25 a 29 años, la participación pasó de 23.7 % a 27.8 %. En las mujeres de 30 a 34 años aumentó de 13.5 % a 21 %.
El grupo de 35 a 39 años también creció, de 5.5 % a 9.8 %.Esto no significa simplemente que las mujeres hayan dejado de querer ser madres. El cambio también refleja que tienen mayor capacidad para decidir cuándo tener hijos y cómo organizar su proyecto de vida.
Claudia Zaleta, abogada y gerente de Incidencia Política y Programas Educativos de Profamilia, explica que las decisiones reproductivas deben analizarse dentro de la historia particular de cada mujer. “Las personas tienen derecho a decidir sobre su vida, su proyecto de vida y sus sueños”, plantea.
Para Zaleta, la posibilidad de decidir si tener hijos, cuándo hacerlo o si postergar la maternidad está relacionada con una mayor autonomía reproductiva.La especialista advierte, sin embargo, que esa capacidad de decisión no siempre ocurre en condiciones de igualdad.
En relaciones donde existen fuertes desigualdades de poder, una decisión sobre la reproducción puede convertirse incluso en un elemento de conflicto o violencia.
El problema de fondo, sostiene, no es que una mujer decida postergar la maternidad. Es la desigualdad que puede existir dentro de una relación y el intento de controlar las decisiones de la otra persona.
De siete hijos por mujer a menos de dos
No obstante, en República Dominicana, cada vez nacen menos niños. La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) ubica al país en una etapa de envejecimiento moderadamente avanzada, una tendencia relacionada con la caída de la fecundidad en las últimas décadas.
La tasa global de fecundidad pasó de 2.85 hijos por mujer en el año 2000 a 1.98 en 2023. La proyección es que continúe bajando hasta 1.74 en 2050. El cambio también se refleja en los nacimientos. Según las estimaciones de la Cepal, el país pasaría de 203,183 nacimientos en 2023 a 165,941 en 2050. Son 37,242 nacimientos menos, una reducción de 18.3 %.
En 1950, las dominicanas tenían en promedio 7.57 hijos durante su vida reproductiva. Para 2026, la cifra se sitúa en 1.97 hijos por mujer. Esto coloca al país por debajo del nivel de reemplazo generacional, estimado en alrededor de 2.1 hijos por mujer.
Las proyecciones apuntan a que la fecundidad continuará descendiendo. La estimación es que se estabilice cerca de 1.70 hijos por mujer hacia mediados o finales del siglo.
La fecundidad adolescente también disminuye. Las estimaciones indican que representará el 14 % de los nacimientos en 2026.
La proporción bajaría a 12 % en 2050 y a 7 % en 2100. Aunque esta reducción supone un avance, el embarazo adolescente continúa siendo un desafío para las políticas públicas.
El organismo internacional también registra una caída en la fecundidad adolescente dominicana. La tasa pasó de 95.7 a 50.6 nacimientos por cada 1,000 mujeres de 15 a 19 años.En la región, la tasa global de fecundidad llegó a 1.8 hijos por mujer en 2024.
La región se encuentra así por debajo del nivel de reemplazo. La Cepal vincula esta transformación con factores como el mayor acceso de las mujeres a la educación, su incorporación al mercado laboral y una mayor disponibilidad de métodos anticonceptivos. Además, las mujeres tienen hijos a edades más avanzadas y la fecundidad adolescente ha disminuido.
El informe “La verdadera crisis de fecundidad”, del Fondo de Población de las Naciones Unidas (Unfpa), plantea que existe una diferencia entre los hijos que las personas desean tener y los que finalmente tienen.
Las dificultades económicas aparecen como uno de los principales obstáculos señalados, también pesan los problemas de salud, los temores frente al futuro y la ausencia de una pareja adecuada.
El reparto de las tareas domésticas y del cuidado también influye, señala el Unfpa. Más del 10 % de los encuestados señaló la falta de implicación de su pareja en estas responsabilidades como un factor que ha llevado o podría llevar a tener menos hijos de los deseados.









