Roberto Canessa: el estudiante de medicina que caminó 10 días por la cordillera de los Andes tras trágico accidente aéreo y sale en ‘La sociedad de la nieve’ | Tragedia en los Andes | milagro en los andes | Mundo

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Roberto Canessa se convirtió en un reconocido cardiólogo pediatra tras sobrevivir a la tragedia de los Andes. Foto: composición LR/Clarín/ David Pérez/La Tribuna de Talaver

¿Milagro o tragedia? El accidente de los Andes ha sido, por mucho, una de las hazañas más recordadas de la historia, popularizándose nuevamente con el estreno de la película de Netflix ‘La sociedad de la nieve’. Esta retrata lo vivido por un grupo de 16 jóvenes, quienes lograron sobrevivir luego de que el avión que los trasladaría hasta Chile se estrelló en medio de la cordillera. Aunque su supervivencia llegó gracias al trabajo en equipo, es innegable señalar la participación de algunos, entre quienes resalta la de Roberto Canessa.

Canessa, quien entonces era un joven estudiante de medicina de 19 años, fue una pieza fundamental entre los sobrevivientes del accidente del avión, ya que no solo se encargó de atender las heridas y lesiones de sus compañeros, sino que también, junto con Fernando Parrado, caminó por 10 días por la cordillera de los Andes. De esta manera, consiguieron ayuda tras encontrar a Sergio Catalán, un arriero que dio aviso a las autoridades que el siniestrado Vuelo 571 de la Fuerza Aérea Uruguaya había dejado a personas con vida.

Solo 16 personas lograron sobrevivir a la tragedia de los Andes. Foto: Sociedad de la nieve

¿Qué hizo Roberto Canessa?

Roberto Jorge Canessa, o más conocido como Roberto Canessa, fue uno de los 16 sobrevivientes de la tragedia de los Andes. Nació el 17 de enero de 1953 en Montevideo, Uruguay. En dicha ciudad creció y llegó a formar parte del equipo de Rugby Old Christians Club, del colegio Stella Maris.

Es de esta manera que Roberto se embarcó aquel viernes 13 de octubre de 1972, junto con otras 45 personas, en un avión alquilado de la Fuerza Área uruguaya que los llevaría desde el aeropuerto de Carrasco, en Montevideo, hasta Santiago de Chile, donde tenían un partido programado.

Sin embargo, casi una hora después de que partieron de su escala en la ciudad de Mendoza, la aeronave se estrelló en el valle de las Lágrimas, glaciar ubicado en medio de la cordillera de los Andes, a unos 4.000 metros de altura.

Producto del impacto del avión murieron 13 personas, por lo que Roberto Canessa y Gustavo Zerbino, quienes entonces estudiaban medicina, atendieron a los múltiples heridos. Asimismo, con el apoyo de sus compañeros se encargaron de construir improvisadas hamacas que sirvieron como camillas.

Al décimo día el grupo comenzó a quedarse sin alimento y la esperanza de ser rescatados era cada vez más escasa. Es en este momento que Canessa habló sobre la posibilidad de alimentarse de los cadáveres para mantener energía, puesto que, en respuesta a las bajas temperaturas de la zona, sus cuerpos quemaban más grasa y perdían mucho peso.

«Nuestro objetivo común era sobrevivir, pero lo que nos faltaba era comida. Hacía tiempo que nos habíamos quedado sin las reservas y no había vegetación ni vida animal que encontrar. (…) Sabíamos la respuesta, pero era demasiado terrible para contemplarla«, recordó Roberto Canessa en su libro ‘Tenía que sobrevivir’ sobre la práctica de la antropofagia.

Durante las semanas siguientes, Parrado formó parte de las distintas expediciones que se realizaron para, en un primer momento, hallar la cola del avión en búsqueda de más provisiones y una radio con la cual enterarse de lo que venía sucediendo.

Se realizaron varias búsquedas para hallar una radio y provisiones. Foto: Sociedad de la nieve

Canessa y su travesía por la cordillera de los Andes

El detonante para emprender la última expedición fue la muerte de Numa Turcatti. Un día después de ello, un 12 de diciembre, Roberto Canessa, Fernando Parrado y Antonio Vizintín partieron del valle de las Lágrimas en búsqueda de ayuda. Para ello se les dio bastante ropa de abrigo, así como carne para 15 días.

Dos días después, el 14 de diciembre, llegaron al pico de la montaña y notaron que todo estaba cubierto de nieve, a excepción de unos picos muy lejanos. Así, entraron en cuenta que la expedición sería más compleja y optaron porque Vizintín regresará con los demás para que la carne les alcance para más días.

Tanto Roberto como Nando eran conscientes de que su caminata por la cordillera de los Andes podría ser mortal, ya que debían enfrentar las inmensas montañas, la altura y el frío de la zona con sus cuerpos en un terrible estado de salud.

Mapa del valle de las Lágrimas, zona donde cayó el avión uruguayo. Foto: Sociedad de la nieve

Dicha travesía tuvo una duración de 10 días. El miércoles 20 de diciembre, con cada vez menos fuerza y apenas pudiendo caminar, se detuvieron en un río, donde Roberto Canessa pudo ver a un hombre sobre su caballo del otro lado. Debido al ruido del agua, lo único que lograron entender fue que regresaría por ellos al día siguiente.

El 21 de diciembre, el sujeto que los halló, que fue identificado después como el arriero Sergio Catalán, les alcanzó alimento mientras intercambiaban la famosa carta con la que dieron aviso al mundo de su hazaña.

“Vengo de un avión que cayó en las montañas. Soy uruguayo. Hace diez días que estamos caminando. Tengo un amigo herido arriba. En el avión quedan 14 personas heridas. Tenemos que salir rápido de aquí y no sabemos cómo. No tenemos comida. Estamos débiles. ¿Cuándo nos van a buscar arriba? Por favor. No podemos ni caminar. ¿Dónde estamos? SOS”, escribió ‘Nando’ Parrado.

Lo siguiente fue lo que anhelaron por meses. Los 14 jóvenes que se mantenían en el valle de las Lágrimas fueron rescatados en dos fases y todos trasladados a Santiago de Chile. Allí pasaron minuciosos exámenes médicos y se reencontraron con sus familiares.

Roberto Canessa y ‘Nando’ Parrado fueron hallados por el arriero chileno Sergio Catalán. Foto: archivo Clarín

Canessa: de sobrevivir a salvar vidas

Tras el accidente en los Andes, Roberto Canessa buscó seguir con su vida. Se casó con su novia Laura Surraco —con quien vivió un emotivo reencuentro tras sobrevivir a los Andes—, terminó su carrera de Medicina y se especializó en Cardiología pediátrica.

Por su labor ha sido galardonado en tres oportunidades con el Premio Nacional de Medicina en Uruguay. Asimismo, se desempeña como maestro universitario y es director del Departamento de Ultrasonido Cardiaco y diagnóstico prenatal de cardiopatías congénitas del Hospital Italiano de Montevideo. Allí también forma parte del equipo de Trasplantes cardiacos.

Roberto Canessa junto a su esposa, Laura Sarruco, en el estreno de ‘La sociedad de la nieve’ en el festival de Venecia. Foto: Mondadori Portfolio

Su labor como médico también le ha permitido realizar ayuda social, ya que asiste a familias que tienen hijos con cardiopatías.

Por otro lado, se ha dedicado a contar lo vivido en los Andes a través de charlas y con la publicación de su libro ‘Tenía que sobrevivir’.



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