En el marco del reordenamiento opositor en la Provincia de Buenos Aires, los jefes comunales del PRO expusieron durante una cumbre partidaria encabezada por Cristian Ritondo en Vicente López una serie de sondeos locales que ubican la imagen positiva de los alcaldes amarillos muy por encima de la ponderación del presidente Javier Milei.
Según las mediciones presentadas, la mayoría de los jefes territoriales supera el 50% de aprobación en sus distritos, mientras que el Presidente alcanza un techo estimado en torno al 35%.
El encuentro, que contó como anfitriona con la intendenta Soledad Martínez y reunió a mandatarios como Guillermo Montenegro (General Pueyrredón), Ramón Lanús (San Isidro) y Sebastián Abella (Campana), sirvió para ratificar la exigencia de resguardar la conducción de los municipios en cualquier entendimiento político o electoral con La Libertad Avanza (LLA) hacia 2027.
Desde el bloque de intendentes opositores atribuyen esta diferencia de imagen al impacto cotidiano de las demandas locales no atendidas por las administraciones nacional y provincial. La desconexión con las carteras del Gobierno central para resolver problemáticas de infraestructura o servicios públicos genera malestar entre los jefes comunales, que ven afectada la gestión territorial directa.
Ante el avance de la agenda legislativa de la Casa Rosada para suprimir las elecciones primarias, varios intendentes del interior bonaerense han expresado de forma interna la conveniencia de preservar dicho mecanismo institucional para resolver disputas locales y contener la presión libertaria.
Los líderes amarillos sostienen que el caudal electoral del PRO fue la clave para sostener la gobernabilidad y el despliegue opositor en la provincia, por lo que rechazan cualquier intento de la conducción libertaria de imponer candidatos en los concejos deliberantes.
La cumbre en Vicente López fue el punto de partida para una mesa de trabajo semanal del Consejo Directivo del PRO. Todos los lunes, las autoridades partidarias mantendrán reuniones con armadores de las ocho secciones electorales bonaerenses para articular la estrategia política provincial.
La iniciativa adquiere dinamismo en medio de las tensiones latentes entre los armadores de LLA y la estructura del PRO en el interior. Muestra de esta tirantez fue la reciente visita presidencial a Bahía Blanca organizada por el armador libertario Sebastián Pareja, en la cual se excluyó del protocolo oficial a la titular del Concejo Deliberante local, Gisela Caputo (PRO). Dicho episodio generó la reacción pública del propio Ritondo y profundizó las prevenciones de la dirigencia amarilla frente a las negociaciones con las filas libertarias.
Mientras, desde el PRO miran con desconfianza el armado de Pareja en la construcción territorial y creen que puede generar “rispidez” al momento del armado de las listas. Un alcalde amarillo admitió a NOVA que la expansión del referente libertario tensiona con la militancia local y las actitudes “librepensantes” en los Concejo Deliberantes mantiene un alerta para la gobernanza local.








