SANTO DOMINGO.- Ante los 284 suicidios registrados entre enero y septiembre, especialistas y autoridades sanitarias llaman a prestar mayor atención a la salud mental y anuncian un fortalecimiento de los servicios públicos destinados a pacientes en crisis.
Durante la presentación de los resultados de los primeros ocho meses de gestión del Servicio Nacional de Salud (SNS), su director, Julio Landrón, informó que la red pública dispone actualmente de más de 380 camas para atención en crisis de salud mental y proyecta alcanzar las 500.
Landrón explicó que estas camas están distribuidas en hospitales del país para que los pacientes que atraviesen una crisis puedan recibir atención y ser estabilizados sin tener que trasladarse a otros centros.
“Nosotros ya vamos por unas 380 y tantas camas de atención en crisis en todos los hospitales y completaremos las 500 camas de atención en crisis”, indicó.
El director del SNS también informó que se construyen centros psicosociales en Higüey y Moca, mientras que está prevista la entrega de un centro psicosocial infantil y pediátrico en las antiguas instalaciones del Santo Socorro.
A esto se suma la licitación para el remozamiento del antiguo hospital psicosocial de rehabilitación Padre Billini, donde se proyecta habilitar siete módulos con espacios destinados a pacientes que requieran estadías prolongadas.
Landrón señaló además que el SNS está reforzando los equipos de psiquiatras, psicólogos y profesionales dedicados a la contención de crisis, con el objetivo de orientar y acompañar tanto a los pacientes como a sus familiares.
El funcionario consideró que uno de los avances de la actual gestión ha sido abordar la salud mental desde una perspectiva de inclusión, al entender que los trastornos mentales deben recibir atención médica al igual que otras enfermedades.
En el mismo contexto fue consultado el doctor José Joaquín Puello, quien sostuvo que el suicidio continúa siendo uno de los grandes misterios para la psiquiatría.
“Sabemos muy poco, muy poco sobre el suicidio”, afirmó Puello, al explicar que resulta difícil conocer qué ocurre en los últimos momentos de una persona que decide quitarse la vida.
El especialista consideró que el cuidado de la salud mental debe ser una prioridad y señaló que factores como el estrés cotidiano y las dificultades económicas pueden aumentar la presión sobre las personas.
Puello puso como ejemplo las condiciones de vida en Santo Domingo, donde, según explicó, el tránsito genera un nivel constante de estrés, al que pueden sumarse las dificultades para cubrir las necesidades básicas y atender a la familia.
Las declaraciones se produjeron durante la presentación de los resultados de los primeros ocho meses del SNS, período en el que Landrón informó que la red pública de salud ofreció más de 41 millones de servicios entre atención hospitalaria y primaria.









