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Estos cinco hábitos cotidianos elevan el riesgo de enfermedades crónicas

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Redacción Internacional.- Las enfermedades crónicas avanzan muchas veces de manera silenciosa y están estrechamente relacionadas con hábitos que forman parte de la rutina diaria. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), una serie de conductas concentra buena parte del riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares, diabetes, algunos tipos de cáncer y afecciones respiratorias crónicas.

Entre los principales factores se encuentran el tabaquismo, la mala alimentación, la inactividad física y el consumo excesivo de alcohol. En los últimos años también ha cobrado mayor importancia el sedentarismo, entendido como permanecer durante largos períodos sentado o recostado mientras se está despierto.

De acuerdo con la OMS, las enfermedades no transmisibles provocaron al menos 43 millones de muertes en el mundo en 2021, de las cuales unos 18 millones fueron prematuras, al ocurrir antes de los 70 años.

Tabaquismo

El consumo de tabaco encabeza la lista de factores de riesgo. La OMS estima que está relacionado con aproximadamente el 71 % de los casos de cáncer de pulmón, el 42 % de las enfermedades respiratorias crónicas y cerca del 10 % de las enfermedades cardiovasculares a nivel mundial.

El tabaquismo también está asociado con la diabetes y con la enfermedad pulmonar obstructiva crónica, que incluye afecciones como el enfisema y la bronquitis crónica y puede reducir progresivamente la capacidad respiratoria.

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Abandonar el cigarrillo, incluso después de años de consumo, puede contribuir a reducir el riesgo de desarrollar varias de estas enfermedades.

Mala alimentación

La alimentación poco saludable constituye otro de los factores señalados por la OMS. Las dietas con bajo consumo de frutas, verduras y alimentos frescos, acompañadas de altos niveles de sodio, azúcares añadidos y grasas saturadas, están asociadas con diversos problemas de salud.

Entre las consecuencias se encuentran un mayor riesgo de obesidad, diabetes tipo 2, enfermedades cardíacas, accidentes cerebrovasculares y algunos tipos de cáncer.

La OMS estima que al menos 2,8 millones de personas mueren cada año por complicaciones relacionadas con el sobrepeso y la obesidad, condiciones que pueden estar favorecidas por patrones alimentarios inadecuados.

Consumo de alcohol

El consumo excesivo de alcohol también figura entre los principales factores modificables vinculados con enfermedades crónicas.

Según la OMS, el uso nocivo del alcohol provoca alrededor de 3,3 millones de muertes anuales y puede contribuir al desarrollo de presión arterial elevada, enfermedades cardíacas, accidentes cerebrovasculares, daño hepático y determinados tipos de cáncer.

Más de la mitad de las muertes relacionadas con el alcohol están asociadas directamente con enfermedades no transmisibles.

Inactividad física

La falta de actividad física regular puede tener consecuencias importantes para la salud. La OMS calcula que está relacionada con alrededor de 3,2 millones de muertes cada año.

Las personas que no alcanzan los niveles mínimos recomendados de ejercicio tienen entre un 20 % y un 30 % más de probabilidades de morir prematuramente, según el organismo sanitario.

Para reducir ese riesgo, la OMS recomienda realizar al menos 150 minutos semanales de actividad física de intensidad moderada, además de ejercicios de fortalecimiento muscular durante dos días a la semana.

Estos factores pueden generar cambios en el organismo que permanecen sin síntomas durante años, como presión arterial alta, colesterol elevado, aumento de la glucosa, sobrepeso u obesidad.

La OMS identifica a la hipertensión arterial como el principal factor metabólico relacionado con las enfermedades no transmisibles y le atribuye alrededor del 25 % de las muertes provocadas por este tipo de afecciones.

Sedentarismo

Aunque suelen confundirse, la inactividad física y el sedentarismo no significan lo mismo. La primera se refiere a no cumplir con las recomendaciones mínimas de ejercicio, mientras que el sedentarismo consiste en pasar muchas horas sentado o recostado durante el día.

Actividades como permanecer frente a una computadora, ver televisión, conducir o leer durante períodos prolongados pueden aumentar el tiempo sedentario, incluso en personas que realizan ejercicio regularmente.

La American Heart Association (AHA) ha señalado que permanecer sentado durante largos períodos está asociado con un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular, diabetes y mortalidad, incluso entre quienes cumplen con las recomendaciones habituales de actividad física.

La recomendación resumida por la organización es “sentarse menos y moverse más”.

Un metaanálisis publicado en el European Journal of Epidemiology, que analizó 34 estudios y más de 1,3 millones de participantes, encontró una asociación entre el tiempo prolongado sentado y un mayor riesgo de mortalidad general, enfermedades cardiovasculares y diabetes tipo 2.

Los resultados indican que el riesgo cardiovascular aumenta de manera más marcada a partir de seis horas diarias sentado, mientras que para la mortalidad general el incremento se observa especialmente después de unas ocho horas al día.

En el caso del tiempo dedicado a ver televisión, el aumento del riesgo comienza a observarse entre las tres y cuatro horas diarias, de acuerdo con el análisis.

El tabaco, la alimentación no saludable, el exceso de alcohol, la falta de ejercicio y el sedentarismo figuran entre los principales factores de riesgo modificables relacionados con las enfermedades crónicas más frecuentes.

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