República Dominicana reforzó su sistema de vigilancia epidemiológica luego de confirmar dos casos de viruela del mono (mpox) en la ciudad de San Cristóbal. Ambos contagios corresponden al Clado II, la variante menos virulenta del virus, y hasta el momento no se detectó transmisión comunitaria. Como medida preventiva, siete personas permanecen bajo observación en un cuartel policial mientras el Ministerio de Salud Pública realiza el seguimiento de los contactos estrechos y monitorea la evolución de la situación.
Las autoridades sanitarias desplegaron un operativo que incluye el aislamiento de los casos sospechosos, la realización de pruebas diagnósticas específicas y el rastreo de posibles contactos para interrumpir cualquier cadena de contagio. Además, se intensificó la vigilancia en el cuartel donde se detectaron los casos y en otros lugares de alta concurrencia. Según datos oficiales, el último caso registrado en el país había sido en abril, aunque durante la semana epidemiológica 33 se notificaron ocho nuevos casos sin evidencia de circulación activa del virus en la población general.
La mpox se transmite principalmente por contacto directo con lesiones cutáneas, fluidos corporales, objetos contaminados y durante relaciones sexuales, además del contacto prolongado con personas o animales infectados. Entre los síntomas más frecuentes se encuentran fiebre, erupciones cutáneas, vesículas, dolor muscular, cefalea, fatiga e inflamación de ganglios linfáticos. Las autoridades recordaron que la vacuna Jynneos está destinada a grupos con mayor riesgo de exposición y remarcaron que la estrategia sanitaria continúa centrada en la detección temprana, el aislamiento oportuno y el seguimiento de contactos para evitar nuevos brotes.






